José María Ruiz, con el título de Hijo Predilecto de Segovia, junto a su familia. - EUROPA PRESS
SEGOVIA 17 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Segovia ha entregado el título de Hijo Predilecto de la ciudad al restaurador José María Ruiz Benito, fundador del restaurante que lleva su nombre y de la bodega Pago de Carraovejas, en un acto en el que el hostelero ha recordado sus casi seis décadas dedicado al desarrollo de sus proyectos de gastronomía, promoción del cochinillo y viticultura.
El acto ha reunido a representantes de instituciones civiles, militares y del sector empresarial, además de familiares, trabajadores y amigos del galardonado.
La primera intervención ha sido la del periodista y biógrafo de Ruiz Benito, Carlos Álvaro, que ha hecho una semblanza de la trayectoria vital de Ruiz Benito, nacido en 1947 en Castroserna de Arriba, una pequeña localidad de la provincia de Segovia. Ha destacado que con 15 años abandonó su pueblo para labrarse un futuro y que, tras una etapa en un comercio de Talavera, llegó a la ciudad de Segovia, donde comenzó como ayudante de camarero en distintos establecimientos.
"Es el epítome de la bondad y la capacidad de hacer el bien y de hacer bien las cosas", ha señalado el periodista, parafraseando las palabras con las que el conocido periodista Carlos Herrera prologa el libro.
Álvaro ha recordado que en 1971 Ruiz Benito representó a España en un concurso internacional de sumillería celebrado en Milán, del que regresó con una medalla de bronce y el propósito de que, si algún día tenía su propio restaurante, elaboraría también su propio vino. Ese sueño ha tenido su materialización décadas después en Pago de Carraovejas, bodega ubicada en Peñafiel que el biógrafo ha calificado como "referencia internacional" en el sector vitivinícola.
El alcalde, José Mazarías, ha asegurado que hablar de gastronomía en la "Segovia contemporánea" es hacerlo de José María Ruiz Benito. "Su figura ha trascendido el ámbito local para convertirse en uno de los principales embajadores de la provincia, de Segovia y de su gastronomía en Castilla y León en España y en el mundo", ha afirmado el alcalde.
Mazarías ha valorado el papel del homenajeado en la "defensa" de la cocina castellana y en la búsqueda constante de la "excelencia", así como su contribución a la obtención de la Indicación Geográfica Protegida del cochinillo de Segovia, un proceso que ha calificado de "punto histórico" que ha culminado cerca de veinte años de trabajo colectivo del sector.
El primer edil ha destacado igualmente la dimensión humana del galardonado, a quien ha descrito como una persona "cercana, generosa y enamorada de su tierra que nunca ha olvidado sus orígenes".
"Los grandes proyectos no se construyen únicamente con capital o con talento; se construyen con valores, con la palabra dada, con el esfuerzo constante y con el respeto a las personas", ha afirmado Mazarías sobre el nuevo Hijo Predilecto de la ciudad. El alcalde ha añadido que el reconocimiento no es solo el agradecimiento de una institución, sino "el de toda una ciudad a uno de sus vecinos más grandes".
En su discurso de agradecimiento, José María Ruiz Benito ha pedido a los presentes que le permitieran ser, por un día, "simplemente José María, esposo, padre, abuelo, hermano, tío y amigo". Ha tenido palabras de gratitud para su familia -su esposa, sus cinco hijos Rosa, Rocío, José María, Pedro y Jorge, y sus nietos- así como para los cientos de trabajadores que a lo largo de los años han formado parte de sus diferentes proyectos empresariales: el restaurante José María, la bodega Pago de Carraovejas, y otras iniciativas vinculadas al grupo. Ruiz Benito ha calificado el galardón como "el mayor reconocimiento" de los recibidos a lo largo de su carrera.
"Pocas cosas pueden producir más emoción que recibir un reconocimiento de la ciudad que me acogió, décadas después de llegar de mi querida Castroserna de Arriba", ha señalado visiblemente emocionado.
Ruiz Benito ha finalizado con un recuerdo a quienes ya no están y "formaron parte de esta historia" y ha agradecido también a proveedores, agricultores y clientes que han acompañado al grupo durante décadas, para concluir que nada de lo que había conseguido habría sido posible "sin la confianza de quienes creyeron en el proyecto desde sus inicios".