VALLADOLID, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -
"Inicio en Valladolid el episodio 14 del libro que resume mi vida profesional", ha apuntado este jueves el que ya es nuevo Jefe Superior de la Policía Nacional en Castilla y León, Juan Carlos Hernández Muñoz, durante el acto de toma de posesión de su nuevo cargo en el que ha asegurado que, tras 41 años de trayectoria en el cuerpo, no ha perdido "las ganas de seguir aprendiendo e impulsando iniciativas que redunden en beneficio de la seguridad de los ciudadanos".
Arropado su esposa Yolanda y una de sus dos hijas, presentes en la toma de posesión desarrollada en la sede de la Delegación del Gobierno de Castilla y León en Valladolid, junto con el director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, y distintas autoridades políticas, militares y de la sociedad civil, el nuevo jefe de los cerca de 3.100 agentes de la Policía Nacional en la comunidad ha destacado que asume el cargo como un "nuevo reto y una renovación del compromiso con el cuerpo y España".
Y ante esa nueva responsabilidad, este ciudarrealeño y vallisoletano de adopción--su esposa es natural de Valladolid--ha enumerado más de una docena de objetivos que pretende impulsar en los próximos años, entre ellos intensificar la lucha contra la delincuencia organizada, el terrorismo y el tráfico de drogas, la investigación de los delitos sobre colectivos más vulnerables--mujeres, mayores, niños y discapacitados--, la coordinación con la Guardia Civil y policías locales, la colaboración con el estamento judicial, la seguridad privada, instituciones y colectivos, junto con una reducción de los tiempos de respuesta ante los delitos sufridos por los ciudadanos.
Pero tampoco se ha olvidado de la necesidad de garantizar la igualdad entre los funcionarios que tiene a su cargo, lograr una mayor identificación de los ciudadanos con el cuerpo para conocer mejor sus necesidades, el incremento de la formación de los policías y una política de mano tendida respecto de los sindicatos policiales para mejorar sus condiciones laborales, y todo ello con el deseo de no defraudar el legado dejado por su predecesor en el cargo, el zamorano Juan José Campesino ('Campe').
Juan Carlos Hernández vuelve a Valladolid--durante dos años fue Inspector Jefe-- tras dieciocho años ausente cuando su ascenso a la escala superior le obligó a abandonar su domicilio familiar al objeto de iniciar un peregrinaje por distintos puestos, en unos acompañado de su esposa, en otros de su esposa e hijas y en otros solo.
Así, inició su periplo en Bilbao, donde durante dos años fue jefe de la Brigada Provincial de Información; y siguió por Madrid, con un lustro como jefe de la Unidad Central de Dasactivación de Artefactos Explosivos y NBQ; Benidorm, donde fue comisario local durante cuatro años y medio; para más tarde, una vez ascendido a comisario principal, pasar por Málaga durante seis meses como Jefe Provincial de Operaciones; León, con un año como comisario, y finalmente Aragón, donde ha ejercicio hasta ahora y desde hace cuatro años y ocho meses el cargo de Jefe Superior.
Tras su alocución, seguida con atención por sus homólogos en Extremadura, Asturias, Galicia, País Vasco y Madrid, además de por los comisarios provinciales en Castilla y León, el bastón de mando le ha sido entregado por el Director Adjunto Operativo (DAO), José Ángel González Jiménez.
La toma de posesión ha sido abierta por la delegada del Gobierno en la comunidad, Virginia Barcones, y cerrada por el director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, con palabras en el primer caso de agradecimiento para el anterior Jefe Superior, Juan José Campesino, y el Jefe Regional de Operaciones, Jesús del Amo, quien desde junio había asumido dicho cargo en funciones.
"VIVIR PARA SERVIR"
Barcones, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha hecho una encendida defensa de la profesionalidad de los funcionarios policiales y de la importancia del trabajo que prestan, loas en la que ha utilizado palabras de Teresa de Calcuta: "El que no sirve para servir, no sirve para vivir", ha incidido la delegada en su deseo de resaltar los valores de "protección y servicio al ciudadano" que inspiraron la creación de este cuerpo hace ya doscientos años.
"Juan Carlos conoce perfectamente Castilla y León, su más de 95.000 kilómetros cuadrados y tiene un sentimiento especial por esta tierra caracterizada por su dispersión geográfica, uno de los territorios más seguros de España y del Mundo", se ha felicitado Barcones en referencia al hecho de que Castilla y León cuenta con una de las tasas de criminalidad más baja y uno de los índices de esclarecimiento de delitos más elevados.
En el broche del acto de toma de posesión, el director general, Francisco Pardo Piqueras, ha calificado de "clave" la institución policial para la seguridad y convivencia de los ciudadanos y, al igual que Barcones, ha presumido de la profesionalidad de todos los funcionarios que la integran, "verdaderos artífices" de que el país sea uno de los más seguros del mundo.
Pardo Piqueras ha mostrado también su satisfacción ante esos 8.300 efectivos más con que hoy cuenta el cuerpo respecto de 2018, cifra que, como así ha apostillado, se eleva a 11.000 más si se tienen en cuenta los que están aún en proceso de formación.
"Ser policía no solo es un trabajo sino una vocación y una actitud ante la vida que entraña compromiso, entrega, servicio...y eso está en el ADN de todos los policías", ha aseverado, quien antes de concluir ha citado como principales retos en estos tiempos la transformación digital, la lucha contra la ciberdelincuencia y la formación en la excelencia, algo que como así ha destacado se ofrece desde hace años a través de la Escuela de la Policía en Ávila.