La Junta elabora un Plan de Contingencia del Gusano Cabezudo en la Sierra de Francia (Salamanca)

Actualizado 14/08/2008 20:06:01 CET

SALAMANCA, 14 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Agricultura y Ganadería, anunció hoy que ha elaborado un Plan de Contingencia del Gusano Cabezudo en los árboles frutales de la Sierra de Francia (Salamanca).

El objetivo de esta iniciativa es "orientar y formar a los agricultores en las distintas prácticas de cultivo que deben seguir para combatir esta plaga", según explicó hoy la Delegación de la Administración regional en Salamanca.

En este sentido, aseguró que, desde el mes de junio, la Junta realizó reuniones informativas en los distintos municipios afectados, donde los técnicos informaron de los distintos métodos de control del insecto.

Para el tratamiento químico de individuos adultos, dentro de los tres procedimientos de control de la plaga, como son culturales, biológicos y químicos. Además, la Junta añadió que suministrará a las Cooperativas y propietarios que contribuyeron a elaborar un censo de árboles afectados, el insecticida correspondiente.

Asimismo, detalló que se prevé la emergencia de adultos en la segunda quincena del mes de agosto y para lograr la máxima efectividad del tratamiento, la Administración regional "recomienda realizar una pulverización por todo el árbol, incluido el tronco. Además, se debe efectuar el tratamiento a primera hora de la mañana, antes de que se incrementen las temperaturas y aumente la movilidad de este escarabajo".

Según la Junta de Castilla y León, para lograr exterminar la plaga, el tratamiento se debería realizar por todos los agricultores afectados del término municipal y se recomienda su aplicación entre los días 21 y 26 de agosto.

EL GUSANO CABEZUDO

El gusano cabezudo (Capnodis tenebrionis) es una de las plagas que actualmente está causando "importantes daños" en frutales de hueso, preferentemente cerezo, ciruelo, albaricoquero, melocotonero y almendro, aunque no afecta a olivos, higueras y cítricos, según la Junta.

Además, resaltó que sus daños se registran en plantaciones de la Sierra de Francia y son cada vez "más importantes", todo ello influido por las condiciones climáticas, ya que la escasez de precipitaciones, la falta de riego y el abandono de las plantaciones, aceleran los daños.

Los síntomas iniciales del ataque se detectan por las lesiones de los órganos vegetativos producidos por el gusano adulto al alimentarse directamente sobre hojas y brotes, lo que provoca un debilitamiento progresivo del árbol, con daños en la madera de la base del tronco. El frutal se va secando por sectores y muere cuando los daños afectan a todo el perímetro del cuello.