VALLADOLID, 22 May. (EUROPA PRESS) -
El consejero de Economía y Hacienda y portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, ha reclamado a Renfe que rectifique su decisión de suprimir paradas de tren de alta velocidad y ha considerado que con el ministro de Transportes, Óscar Puente, Castilla y León "siempre pierde". "Si no ayuda al menos que no perjudique", ha defendido.
Fernández Carriedo, ha manifestado este jueves su "firme rechazo" a la supresión de paradas de tren de alta velocidad en Sanabria (Zamora), Medina del Campo (Valladolid) y Segovia, una decisión adoptada por Renfe y el Ministerio de Transportes que, según ha señalado, "perjudica gravemente al medio rural y a los intereses de la Comunidad".
Carriedo ha explicado que este asunto se ha analizado en el Consejo de Gobierno antes de que se produzca una reunión esta misma tarde entre el consejero de Movilidad y Transformación Digital, José Luis Sanz Merino, y el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, en la que el representante de la Junta trasmitirá el "malestar" del Gobierno regional ante la situaicón con el fin de exigir la reversión de la medida, que implica la reducción de frecuencias en estas estaciones a partir del 9 de junio.
El portavoz autonómico ha achacado esta decisión a las demandas realizadas meses atrás por el alcalde de Vigo, Abel Caballero, quien solicitó eliminar paradas en Castilla y León para acortar la duración del trayecto entre Galicia y Madrid. Así, Carriedo ha considerado que "no existe justificación razonable" para retirar estos servicios, y ha recordado que Renfe calificó inicialmente de "sinsentido" esta petición del edil vigués.
"Se eliminan paradas justo cuando se acerca el verano, en el momento en que más necesarias son para los ciudadanos del medio rural y para quienes visitan estas zonas", ha subrayado Carriedo, quien ha insistido en que la Junta "defenderá los intereses de Castilla y León frente a decisiones que suponen un retroceso en la vertebración territorial".
En este contexto, ante la reunión de esta tarde, el titular de Movilidad trasladará de forma directa su oposición a la supresión de las paradas y reclamará el mantenimiento de los servicios actuales, ya que, como ha especificado Fernández Carriedo, la supresión de servicios ferroviarios afecta especialmente a trabajadores y familias que dependen del tren para desplazarse a sus empleos o centros educativos, y que la alternativa, en muchos casos, "es abandonar el territorio rural".
Sobre el argumento esgrimido por Renfe en torno a una ampliación de plazas, el portavoz ha defendido que en Castilla y León "no se necesitan más plazas, se necesitan más y mejores servicios", al tiempo que subrayando la necesidad de apostar por la calidad y la frecuencia del transporte público en Castilla y León.
Carriedo ha insistido que la Junta "no cejará en su empeño" de defender el transporte público en el medio rural y ha pedido a todas las fuerzas políticas y sociales de Castilla y León que se sumen a esta reivindicación para garantizar la conectividad y el desarrollo de las zonas afectadas por la medida.
De este modo, ha lamentado que la situación del ferrocarril en Castilla y León se haya visto deteriorada no sólo por la supresión de servicios, sino también por el funcionamiento "deficiente" de los que se mantienen.
"Al final, el tema del ferrocarril ya no es solo que se quiten los servicios que existen. Es que los que quedan pues vamos viendo cómo es un caos en su funcionamiento ordinario, como todo el mundo comprueba", ha señalado el consejero, quien ha trasladado el malestar de usuarios y trabajadores afectados por la reducción de frecuencias y la falta de puntualidad.
Carriedo ha concluido que la Junta de Castilla y León mantendrá su defensa de los intereses de la Comunidad ante cualquier decisión que suponga un "retroceso" en la calidad de los servicios públicos, y ha pedido la implicación de todas las fuerzas políticas y sociales para revertir la situación actual del ferrocarril y asegurar la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos.