La Junta rechaza la segregación de Treviño basada en prestación de servicios, aspectos sociales y culturales

Consejo de Gobierno
EUROPA PRESS
Actualizado 20/06/2013 16:23:37 CET

VALLADOLID, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Junta de Castilla y León ha emitido este jueves un informe desfavorable a la petición de segregación del Condado de Treviño para anexionarse al País Vasco, una decisión que basa en las normas establecidas en el Estatuto de Autonomía de la Comunidad, además de prestación de servicios, aspectos sociales y culturales.

Así lo ha explicado el consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, quien ha insistido en que la norma básica de la autonomía no posibilita esta segregación, con lo que se cierran los trámites iniciados en los ayuntamientos de Treviño y La Puebla de Arganzón el 13 y 21 de marzo. "Treviño pertenece a Castilla y León", ha aseverado.

De este modo, el portavoz de la Junta ha defendido la colaboración suscrita entre la Junta de Castilla y León y el Gobierno del País Vasco como fórmula para mantener la mejora de la prestación de servicios públicos, con el fin de garantizar la atención de las necesidades concretas y el bienestar de los ciudadanos del enclave burgalés.

Otro de los argumentos detallados por la Junta es la disposición transitoria tercera del Estatuto de Autonomía de Castilla y León donde se señala que para la segregación de enclaves y su incorporación a otra comunidad autónoma deberán analizarse las vinculaciones históricas, sociales, culturales y económicas. Y así aparecen acreditadas en el informe realizado por la Junta de Castilla y León, en el que se pone de manifiesto las indiscutibles vinculaciones del enclave de Treviño con la provincia de Burgos y con la Comunidad.

En una perspectiva histórica, el informe señala que desde el siglo XI el Condado de Treviño ostenta una identidad propia, formando parte desde el año 1200 de la Corona de Castilla, pasando por la división territorial de España propugnada por Javier de Burgos en 1833 -donde el Condado de Treviño aparece con fronteras propias y asignado a la provincia de Burgos- hasta la situación actual que, con el mismo fundamento, ha sido mantenida con el Estatuto de Autonomía de Castilla y León.

"Treviño siempre ha sido Burgos y Castilla y León", ha destacado el consejero de la Presidencia.

Con respecto a los aspectos sociales, en el informe se señala que los habitantes del enclave de Treviño se benefician de los servicios prestados por la Junta de Castilla y León y por la Diputación Provincial de Burgos, que despliegan, entre otras, sus políticas educativas, sanitarias y de servicios sociales y dependencia, integrando con normalidad estos territorios dentro de sus demarcaciones y ámbitos de actuación, sin perjuicio de la necesaria colaboración interautonómica propia de una zona colindante con las comunidades del País Vasco y La Rioja, y con la Diputación Foral de Álava.

En el aspecto cultural se observa una absoluta vinculación del enclave con la provincia de Burgos y con la Comunidad Autónoma de Castilla y León. El idioma representa para la Junta "un pilar significativo" en la cultura de un pueblo y, en este sentido, se concluye que el Condado de Treviño no se incorpora en ningún momento al idioma castellano, sino que el idioma nace en el seno de su realidad geográfica y, como tal, es el vehículo de expresión del propio pueblo, nunca impuesto por Castilla y León, sin olvidar el enriquecimiento mutuo que se puede producir en las zonas fronterizas.

Por último, desde una perspectiva económica, no sólo la estructura socioeconómica de los municipios del Condado de Treviño es similar a la de la Comunidad Autónoma de Castilla y León a la que pertenece -y muy especialmente a la de sus áreas rurales y periféricas-, sino que su realidad actual refleja la existencia de importantes vinculaciones con la zona de influencia de Miranda de Ebro, con la provincia de Burgos y con los principales ejes de desarrollo de Castilla y León.

De este modo, como ha detallado De Santiago-Juárez, la Junta ha invertido en el encalve 55 millones de euros en los último seis años, lo que supone una media de 27.501 euros por habitante.