El divulgador tecnológico y analista económico Marc Vidal (izquierda) en el Diálogo que ha protagonizado en la Universidad Miguel de Cervantes de Valladolid. - EUROPA PRESS
VALLADOLID, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -
El divulgador y analista económico Marc Vidal ha recalcado este jueves las oportunidades laborales que tendrán los jóvenes que actualmente se forman en un entorno académico con la Inteligencia Artificial muy presente y ha defendido que no son "gandules", lo que ha hilado con que es posible que sí que les haya en la acampada reivindicativa por el derecho a la vivienda en la Puerta del Sol, en Madrid.
Vidal ha protagonizado un "diálogo abierto" en la Universidad Miguel de Cervantes de Valladolid, donde ha animado a "no tener miedo" a la Inteligencia Artificial (IA), una herramienta que propicia una "revolución industrial" y que transformará el concepto de trabajo para que "en un futuro no muy lejano" empiece a "parecerse más a aprender constantemente".
La conferencia se enmarca en un programa en el que colabora la Agencia de Innovación del Ayuntamiento de Valladolid, Ideva, en una charla con alumnos de la universidad y empresarios de la ciudad centrada en la vertiente empresarial, educativa y laboral de la IA.
En el ámbito educativo, ha subrayado que las empresas "se van a pelear" por los jóvenes que actualmente están en las universidades y que se formarán en IA. En este sentido, ha valorado a la juventud y ha explicado que en su empresa hay personas "muy jóvenes, 'centennials'" que "trabajan, llegan pronto..." por lo que ha recalcado que "no hay ningún gandul", algo que se ha planteado que puede haber en la Puerta del Sol, donde miles de personas se encuentran acampadas desde el pasado sábado para reivindicar el derecho a la vivienda y la aprobación de un nuevo Real Decreto que la regule.
Vidal se ha preguntado qué se hace allí, si bien ha matizado que hay gente que teletrabaja en la propia acampada, aunque lo ha considerado complicado después de "una hora y media de batucada".
También ha asegurado que esta mañana ha visto imágenes de gente que salía del metro de Sol "para ir a trabajar, con cara de cansados", y pasaban entre "las Quechua" --marca de tiendas de campaña comercializada por Decathlon--, donde la gente "seguía durmiendo" y ha ironizado con que quien "más ha ganado" ha sido la compañía de material deportiva.
"CAMBIAR EL CONCEPTO DE TRABAJO"
Para el divulgador, la IA "no solo es un elemento que tiene que ver con la producción o tiene que ver con los procesos", sino que también infuye en la manera de trabajar, hasta el punto de "cambiar" el concepto de trabajo en los próximos años, ya que prevé que "es cuestión de tiempo" que haya "problemas para diferenciar" entre "lo que es trabajar y lo que es aprender".
Para Vidal, trabajar comenzará a parecerse a "ir a la escuela a aprender constantemente, a tener dudas, a preguntar a una inteligencia artificial" que "tendrá toda la información necesaria para responder adecuadamente" y "habrá que aplicar una cosa que, ahora mismo viendo como está el mundo, parece que falta, que es el criterio".
Para el analista económico, la "revolución" de la IA es "integral" y se aplicará fundamentalmente al comocimiento sobre los clientes, los servicios, los modelos de negocio y la organización de las empresas. "Cambia sobre todo donde está la cadena de valor. Vendemos lo mismo, pero lo vendemos de otro modo y generamos un negocio distino", ha explicado.
De vuelta a la incertidumbre que puede generar esta revolución de la IA, ha advertido de que existen "intereses que generan miedo" y que llevan a "requerir un paso atrás, a pedir regularlo", algo que ha considerado que "lo único" que puede conducir a "hacer que desaparezca o que no evolucione".
"Imaginaos que cuando alguien descubrió la capacidad que tenía la electricidad para ofrecer una opción como por ejemplo la luz, que pudiéramos encender una bombilla, antes de saber exactamente todo lo que podía eso repercutir, alguien hubiera decidido regularla. Pues no tendríamos interruptores, no tendríamos enchufes seguramente, estaríamos todavía decidiendo si eso es bueno o malo para la humanidad", ha reflexionado.
Por eso, ha recordado las dudas que podían existir sobre Internet hace tres décadas y ha enfatizado que actualmente no imagina a "una empresa que duda en tener internet" ni que una compañía pueda ser competitiva "sin tecnología".
"La inteligencia artificial no puede ser mala de origen, sino que como mucho puede serlo quien la ponga en marcha", ha concretado, antes de recordar que la IA "no razona que existe, no piensa, no engaña, no se escapa" y "si algo hace mal es porque alguien le dejó una puerta abierta". Por eso ha recalcado que el usuario puede "saber que se ha equivocado" si comprueba o contrasta las respuestas de la IA.