Actualizado 19/04/2013 16:28 CET

Mujeres gitanas defienden su papel en la transformación y avance de la comunidad

Presentación de los actos
EUROPA PRESS

Abogan por la educación como clave para romper con la discriminación

SEGOVIA, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

Participantes en el III Encuentro de Gitanas de Segovia han ensalzado el papel que juegan las féminas gitanas en la transformación una comunidad caracterizada por una organización "patriarcal y machista", así como han defendido la importancia de la educación como "único camino" para incrementar la participación de la mujer en la sociedad y poner freno a la discriminación que sufren.

La jornada, organizada por la Fundación Secretariado Gitano (FSG), ha contado con la participación de ciudadanas gitanas de Segovia, Valladolid, Palencia y Burgos. A su inauguración han asistido la directora territorial de FSG en Castilla y León, María del Mar Fresno; el delegado de la Junta en Segovia, Javier López-Escobar, y la edil de Medio Ambiente y Protección Civil, Paloma Maroto, en nombre del Ayuntamiento.

Durante la misma, Celia Gabarri, orientadora laboral de FSG de Palencia, una de las primeras universitarias de esta provincia, ha reconocido el rol de la mujer gitana en la transformación de la comunidad, donde ejerce como única educadora y socializadora de los niños allanando así el camino para modificar la mentalidad de las nuevas generaciones.

En declaraciones recogidas por Europa Press, Gabarri ha señalado asimismo la importancia de la educación como única vía para que las mujeres gitanas, "discriminadas tanto dentro como fuera de su comunidad", ganen participación y presencia social. Al respecto, ha resaltado el incremento de féminas en la universidad, donde a pesar de que existe un bajo porcentaje de estudiantes de esta etnia --un dos por ciento--, ocho de cada diez son mujeres.

Como tercer pilar de la transformación, ha subrayado las políticas públicas. "Hay que trabajar a tres bandas, el trabajo viene de todos", ha apostillado.

El III Encuentro ha contado con la intervención de la activista Soledad Murillo, profesora de Sociología de la Universidad de Salamanca, escritora y política, quien también ha apostado por la mujer como "correa de transmisión" de esta comunidad y ha hecho hincapié en las ventajas de la educación.

Murillo ha recordado los avances que ha conseguido el pueblo gitano y sus mujeres, algunas de ellas ya incorporadas a los estudios universitarios y además con "gran sentido de la responsabilidad" puesto que lo hacen con la idea de que las futuras generaciones también accedan a enseñanzas superiores.

"El hecho de que haya una mujer que decida estudiar va a hacer cambiar la mentalidad de la sociedad gitana", ha manifestado esta experta, quien ha valorado los beneficios que supone que ellas sean las encargadas del cuidado de los niños y la implicación emocional que demuestran con ellos.

Murillo ha dejado patente no obstante los retos por delante de esta comunidad, en la que sigue habiendo una gran tasa de absentismo escolar, matrimonios concertados y discriminación hacia las féminas, a las que se sigue viendo como madres y no permiten desarrollarse.

"CON NOSOTRAS NADIE PUEDE"

La profesora ha pedido a los hombres que, igual que saben distinguir el valor de piezas antiguas como buenos anticuarios que son, sepan diferenciar los valores de sus mujeres y no las vean sólo como esposas o madres.

En la misma línea se ha manifestado la edil de Medio Ambiente, quien ha llamado a seguir insistiendo en la educación como fórmula para lograr metas y ha destacado el fundamental papel de ellas en este engranaje. "Con las mujeres nadie puede, muchas familias salen adelante gracias a nosotras", ha trasladado la concejal, quien ha animado a no dejar que los niños abandonen el colegio y a que sigan sus estudios en el instituto.

Maroto ha aprovechado para reclamar a los beneficiarios del programa de realojo que contribuyan para evitar conflictos y sigan las normas de convivencia.

Por su parte, María del Mar Fresno ha pedido a Gobierno central y regional que pongan las medidas necesarias para la promoción del pueblo gitano, especialmente en un momento de fractura económica y social, con el fin de que no aumenten las desigualdades sociales.