El número de focos de la enfermedad de Newcastle se eleva a 15 en la provincia de Valladolid

Imagen de una granja de pollos
Imagen de una granja de pollos - JCYL
Europa Press Castilla y León
Publicado: viernes, 10 julio 2026 11:12

VALLADOLID 10 Jul. (EUROPA PRESS) -

El número de focos de la enfermedad de Newcastle se eleva a 15 en la provincia de Valladolid al contabilizarse uno más en Tordesillas, con lo que el número de aves afectadas llega a casi 1.200.000.

El último caso detectado es el de una granja de broilers de Tordesillas, que no se encontraba vacunada frente a la enfermedad y tiene un censo aproximado de 125.000 broilers y la sospecha se comunicó el 6 de julio tras la detección de un aumento de mortalidad de un 0,56 por ciento del censo.

Con estos nuevos casos, el número total de focos de enfermedad de Newcastle notificados en la zona es de 15 y se localizan en Olmedo, La Pedraja de Portillo (dos), Íscar (cinco), Montemayor de Pililla, Aldea de San Miguel, San Vicente del Palacio, Megeces y Cogeces (dos) y Tordesillas. En total hay afectadas casi 1.200.000 aves.

Precisamente este viernes el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) publica una Resolución de la Dirección General de Producción Agrícola y Ganadera de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental en la que se establece como obligatoria la vacunación frente a la enfermedad de Newcastle (EN) en todas las explotaciones avícolas de producción y reproducción que no sean de autoconsumo, medida que será de aplicación a partir del 1 de agosto en las explotaciones de las provincias de Valladolid y Segovia y desde el 1 de septiembre en las explotaciones del resto de la Comunidad.

Según consta en la Resolución de la Dirección General de Producción Agrícola y Ganadera publicada este viernes, 10 de julio, en el Bocyl se deberán aplicar "como mínimo" dos dosis en la pauta vacunal y se deberá garantizar "un nivel adecuado de inmunización" mediante las pautas vacunales autorizada en todas las manadas incluidas en los municipios de las zonas de restricción de los focos activos de esta enfermedad.

A través de la Resolución, en vigor desde este mismo viernes, se autoriza el enterramiento 'in situ' de cadáveres de aves y su estiércol, yacija u otras materias contumaces en las explotaciones ubicadas en las zonas de restricción de focos activos de la enfermedad de Newcastle con varios requerimientos en el procedimiento.

Entre ellos destaca que la localización del enterramiento estará alejada al menos 250 metros de cualquier suministro de agua potable; al menos a 50 metros de cualquier curso de agua y al menos a 100 metros de edificaciones habitadas.

Además, se deberán tomar las medidas necesarias para evitar la contaminación de las capas freáticas o cualquier daño al medio ambiente, con especial cuidado para que el enterramiento no suponga una alteración negativa del hábitat o de elementos de protección especial.

La entrada a esta fosa será protegida prohibiendo el acceso y se vigilará la entrada de perros, gatos o pájaros en las inmediaciones de la fosa y todo el material y equipos empleados en estas operaciones serán apropiadamente desinfectados.

Otro de los requerimientos es que en la fosa en la que se vayan a depositar cadáveres y/o estiércol se deberá extender previamente una lámina de polietileno intacta "y de suficientes galgas de resistencia" para evitar la filtración del lixiviado derivado de su descomposición. Además, se rociará con cal viva y se cubrirá después de extender otra lámina de aislamiento, con 1,5 metros de tierra como mínimo. El área alrededor de la fosa será rociada igualmente con cal viva.

La Consejería de Agricultura ha adoptado estas medidas tras la declaración de diversos focos de la enfermedad de Newcastle durante el mes de junio en Castilla y León --suman 15-- y ante el "elevado riesgo" que supone la propagación de la enfermedad para la sanidad animal y para el medio ambiente.

En este sentido, recuerda que la EN tiene una "gran capacidad de difusión" a otras aves domésticas y también a aves silvestres y tiene una "elevada mortalidad" por lo que la manipulación y el transporte de los cadáveres y el estiércol de las explotaciones ubicadas en las zonas restringidas establecida como consecuencia de la declaración de un foco de esta enfermedad "supone un elevado riesgo epidemiológico".

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