Un proyecto europeo mejorará la restauración y conservación en 57 humedales de interés especial en CyL

Europa Press Castilla y León
Publicado: lunes, 2 febrero 2026 18:08

VALLADOLID 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, a través de la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal y de la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León, destinará 10,45 millones a actuaciones de conservación y restauración de 57 zonas húmedas, la mayoría de carácter estepario, ubicadas en las provincias de León, Palencia, Segovia y Soria.

Los trabajos se centrarán en sus ecosistemas y en reducir sus presiones y amenazas que las afectan, detalla la Junta a través de un comunicado.

Esta iniciativa, recogida en el proyecto europeo LIFE HumedalES (LIFE24-IPN-ES-LIFE-HumedalES/101202850), incluye 284 actuaciones en humedales distribuidos en 107 espacios de la Red Natura 2000 de 17 comunidades autónomas, lo que supone actuar en 26.200 hectáreas de superficie, de las que 579 se encuentran en Castilla y León.

El proyecto tiene un presupuesto global aprobado de 160,5 millones, de los que 30 los aporta la Comisión Europea a través del programa LIFE; 91 el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, y 39,5 millones los ejecutivos autonómicos y ONGs. Adicionalmente se espera la movilización de 111 millones de fondos complementarios.

El cronograma establece el inicio del proyecto en abril de 2026 y su finalización en marzo de 2036, con una duración total de diez años, periodo en el que se desarrollarán las actuaciones de restauración, gestión, seguimiento y comunicación previstas.

Las actuaciones previstas en el proyecto abarcan 57 zonas húmedas distribuidas en doce espacios de la Red Natura 2000 de Castilla y León. Estas áreas se localizan en cuatro provincias y representan algunos de los humedales más valiosos y singulares del territorio autonómico.

En la provincia de León se incluyen siete zonas húmedas, integradas en los espacios Oteros-Cea (ZEPA), Lagunas de los Oteros (ZEC) y Oteros-Campos (ZEPA), todos ellos enclaves de gran relevancia para la avifauna esteparia.

La provincia de Palencia concentra el mayor número, con 29 zonas húmedas distribuidas en los espacios La Nava-Campos Norte (ZEPA), La Nava-Campos Sur (ZEPA) y Lagunas del Canal de Castilla, este último con doble designación como ZEC y ZEPA. Se trata de un territorio "clave" para la conservación de humedales ligados a la llanura cerealista, señala la información.

En Segovia se han incluido 19 zonas húmedas, ubicadas en los espacios Lagunas de Cantalejo (ZEC y ZEPA), Lagunas de Coca y Olmedo (ZEC) y Valles del Voltoya y el Zorita (ZEC y ZEPA). Estos humedales destacan por su diversidad ecológica y su papel en la conectividad de los ecosistemas de la meseta sur.

Por último, en Soria se incluyen dos zonas húmedas dentro del espacio Sabinares de Ciria-Borobia (ZEC), un enclave caracterizado por su singularidad biogeográfica y su elevado valor natural.

PRESUPUESTO

El proyecto cuenta con un presupuesto de 10.450.051,21 euros en Castilla y León. Esta inversión se estructura en diversas actuaciones, desde la gestión del proyecto hasta la mejora del conocimiento, pasando por las actuaciones de restauración ecológica, adquisición de parcelas y acciones de comunicación y sensibilización, entre otras.

La inversión más relevante corresponde a la restauración de los humedales, que concentra 6,3 millones de euros. Esta cifra incluye 1,42 millones destinados a la adquisición de terrenos colindantes a la zona húmeda propiamente dicha. Otros 1,3 millones se emplearán en la mejora del conocimiento y la información sobre los humedales, con el fin de garantizar una restauración adecuada.

Además, se destinan 821.000 euros a acciones de comunicación y divulgación; 635.000 euros al seguimiento del proyecto; y 151.000 euros a la evaluación de su impacto, mediante el monitoreo de las actuaciones de conservación y restauración.

ACTUACIONES

El proyecto plantea la restauración de aproximadamente 578 hectáreas de zonas húmedas, junto con la adquisición de 227,91 hectáreas de terrenos privados situados en humedales de interés especial y en sus áreas periféricas de protección. Esta compra tiene como finalidad evitar conflictos con la propiedad durante las labores de restauración y en la gestión futura de estos enclaves tan singulares.

Las actuaciones previstas se centran, en primer lugar, en la recuperación del régimen hídrico y en la mejora de la calidad del agua. Para ello se contempla la supresión o desvío de drenajes, la restauración de compuertas de regulación, la adecuación de los canales de alimentación para asegurar el aporte hídrico mínimo, la recuperación de arroyos que nutren a los humedales y el desmantelamiento de antiguos aforadores, además de la limpieza de cauces, señala la Junta.

En paralelo, se desarrollarán intervenciones específicas para restaurar las cubetas lagunares, que incluyen la gestión de la vegetación palustre mediante siegas parciales, la eliminación de árboles y matorrales que colonizan el vaso lagunar, el decapado y extendido del material vegetal retirado, así como diversas labores de limpieza, desbroce, revegetación con especies adecuadas y restitución topográfica.

También se actuará en los entornos degradados de los humedales, retirando basuras y residuos, eliminando escombros y aplicando tratamientos de renaturalización del terreno, que pueden incluir la restitución topográfica, el aporte de tierra vegetal y medidas de estabilización cuando sea necesario.

Otro bloque de actuaciones se orienta a la detección, control y posible erradicación de especies exóticas invasoras. Para ello se prevé el estudio de las comunidades de peces y la elaboración de un plan de erradicación de especies invasoras que permita mantener o mejorar las poblaciones de fauna y flora silvestre asociadas a los humedales.

Con el fin de reducir las amenazas derivadas del uso público, se contempla la instalación o restauración de observatorios de fauna, la reparación de vallados perimetrales, señalización de sendas y adecuación de aparcamientos para visitantes. Asimismo, se abordarán los impactos de las infraestructuras energéticas, mediante la colocación de dispositivos anticolisión en tendidos eléctricos y el desmantelamiento de líneas que supongan riesgo para la avifauna.

En las zonas donde la presión ganadera afecta a la conservación del humedal, se prevé la creación y mantenimiento de abrevaderos disuasorios y puntos de suplementación, así como la instalación de vallados para evitar el pisoteo y la compactación de las márgenes lagunares.

Además, se incluyen medidas para reducir ruidos, vibraciones y riesgos de colisión de aves, como la sustitución de vallados de alambre de espino por malla ganadera en áreas sensibles y la instalación de pantallas vegetales en puntos conflictivos.

Por último, se plantean diversas acciones de sensibilización y comunicación orientadas a acercar los humedales a la ciudadanía. Incluye un programa de comunicación con materiales interpretativos y contenidos digitales, así como un programa de educación ambiental con visitas escolares, voluntariado y paseos guiados.

También contempla la señalización de 100 humedales, la instalación de observatorios, el desarrollo de un programa de escuelas sostenibles y la organización de un Congreso de Educación Ambiental, concluye el comunicado.

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