Románico, montaña, meseta y Canal de Castilla en las 11 etapas del Camino Lebaniego por Palencia

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EUROPA PRESS
Actualizado 22/09/2018 13:36:14 CET

PALENCIA, 22 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Camino Lebaniego Castellano, una ruta con más de 500 años de historia, casi olvidado, parte de Palencia y cruza las sirgas del Canal de Castilla, el Románico y la montaña palentina antes de llegar al Monasterio de Santo Toribio de Liébana en la vecina comunidad cántabra.

Aunque el Año Jubilar Lebaniego concluyó el pasado 22 de abril, muchos son los peregrinos que aún se animan a recorrer un camino que ha vuelto a florecer con motivo de la efeméride y así conocer parte de la
provincia de Palencia, a pie o en bicicleta, desde su capital, pasando por Grijota, Frómista, Herrera de Pisuerga, Alar del Rey, San Andrés del Arroyo, Cervera de Pisuerga, San Salvador de Cantamuda y Piedrasluengas, límite con Cantabria.

Un total de 183 kilómetros para descubrir las esclusas de una de las obras de la ingeniería hidráulica más importante, o la iglesia de San Martín de Frómista, montar en los barcos turísticos del Canal, visitar el monasterio de San Andrés del Arroyo, la iglesia de Santa María del Castillo en Cervera, el roblón de Estalaya o para observar la arquitectura tradicional.

El Camino Lebaniego castellano se divide, de manera orientativa, en once etapas, desde Palencia a Amayuelas; de Amayuelas a Frómista; de Frómista a Osorno; de Osorno a Herrera; de Herrera a Alar; de Alar a Perazancas; de Perazancas a Cervera; de Cervera a San Salvador; de San Salvador a Camasobres; de Camasobres a Pesaguero y de aquí hasta alcanza la meta, Santo Toribio de Liébana.

El Monasterio de Santo Toribio guarda el mayor fragmento del Lignum
Crucis del orbe, una de sus reliquias más veneradas de la cristiandad, lo que motivó que ya en 1512 el Papa Julio II otorgase la bula que establecía una semana de jubileo, los años en que la festividad del Santo coincidiera en domingo, según se indica en la guía que desde la Diputación de Palencia realizaron con motivo del año santo jubilar.

Pero la relación de Santo Toribio con Palencia data del siglo VI, cuando vivió en Palencia hasta donde se trasladó para combatir la herejía priscilianista y orientar a sus habitantes hacia el catolicismo oficial.*

Por tal razón, los palentinos apedrearon al Santo que tuvo que refugiarse en la ermita de Santa María del Cerro, y de ahí viene la tradición de la pedrea del pan y el queso en el Cristo del Otero cada mes de abril en la capital palentina.

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