Archivo - Salamanca se echa a la calle para celebrar un soleado Lunes de Aguas - EUROPA PRESS - Archivo
SALAMANCA, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
Miles de salmantinos cumplen cada año con la tradición del Lunes de Aguas, una festividad local que llegará este lunes, 17 de abril, que en la actualidad tiene un marcado carácter familiar y que tiene un origen cuanto menos llamativo.
Esta festividad, que tiene lugar siempre el lunes siguiente al de Pascua, tiene sus raíces en el siglo XVI, cuando, hace cerca de 500 años, el rey Felipe II dictó unas ordenanzas que tenían que ver con la moralidad de la época y con la práctica sexual con prostitutas.
El monarca decidió que estas mujeres debían ser trasladadas obligatoriamente durante la Cuaresma fuera de la ciudad. De ahí que, a partir del Miércoles de Ceniza, tenían que abandonar la ciudad y viajar al otro lado del río Tormes.
Llevarlas en barca era una tarea encomendada a un religioso, al que se le empezó a llamar 'Padre Putas', y era quien luego también las traía de vuelta a Salamanca, una semana después del Lunes de Pascua. En este momento, la ribera del Tormes se llenaba de estudiantes que esperaban el regreso.
Así surgió la tradición que ha cambiado de contexto y que se ha convertido en una de las fiestas más participativas de la ciudad, una festividad familiar que consiste en que grandes y pequeños, familias enteras, salgan al campo y disfruten, en compañía, de una jornada al aire libre, siempre con el hornazo como plato estrella.
El hornazo es una empanada rellena de jamón, chorizo y lomo, que se puede acompañar con otros embutidos y carnes propias de la matanza y que no falta en las mochilas de los salmantinos en el 'Lunes de Aguas'.
Los entornos del Puente Romano, La Aldehuela, Huerta Otea, el Parque Fluvial y también las zonas verdes próximas a la capital como Valcuevo o Villamayor son algunos de los espacios más visitados en esta jornada por los salmantinos.
Para acercarse a estos lugares, son muchos los que cogen las mochilas y se van andando pero no menos los que hacen uso del coche, de ahí que tanto Policía Local como Guardia Civil pongan en marcha anualmente un dispositivo con "especial vigilancia" en los puntos de salida y entrada de la ciudad, además de refuerzos específicos en el bus urbano, para facilitar el movimiento en masa de los salmantinos.