ÁVILA 13 May. (EUROPA PRESS) - La Diputación de Ávila ha presentado la tercera edición del programa Skylab, una iniciativa formativa que se ha consolidado en la provincia como referente en formación en astroturismo.
Este año, el curso se celebrará entre el 21 y el 25 de julio en el municipio de Arévalo, en La Moraña, una comarca que será el epicentro del gran eclipse total de sol que se podrá ver en algunos municipios morañegos al cien por cien y en otros tantos, de esta misma comarca, al 99 por ciento, en agosto de 2026, coincidiendo además con la lluvia de estrellas, conocida como las Perseidas o lágrimas de San Lorenzo.
El presidente de la Diputación de Ávila, Carlos García, ha explicado que han destinado 20.000 euros a esta tercera edición "con el objetivo de que la provincia siga siendo un referente en materia de astroturismo". Además, ha puesto en valor la colaboración con Fundación Ávila y el Grupo de Observadores Astronómicos de Ávila (GOAA), y ha recordado la importancia de profesionalizar "un sector en crecimiento" y de estos cursos que ya han formado a más de 90 personas en técnicas específicas.
En esta ocasión, 30 nuevos alumnos podrán disfrutar de una formación teórico-práctica de 40 horas distribuidas en cinco módulos, impartidos por 14 profesionales del sector. El programa incluye contenidos que van desde la astronomía básica hasta la creación y promoción de productos turísticos sostenibles.
Por su parte, la presidenta de Fundación Ávila, Dolores Ruiz Ayúcar, ha destacado que se ha podido sacar adelante un proyecto que no es nada común y ha asegurado que con esta colaboración "ya está dando frutos muy concretos". Uno de los grandes alicientes de esta edición es la preparación para el eclipse total de 2026, que convertirá al norte de la provincia en un polo de atracción internacional.
Finalmente, el presidente del GOAA, Raúl Muñoz, ha explicado que han hecho hincapié en este evento único que coloca a la provincia "en el mapa del turismo astronómico mundial". También ha recordado que el Skylab "ha servido para transformar alojamientos rurales en auténticos centros de observación astronómica" o para concienciar sobre la contaminación lumínica.
El perfil del alumnado incluye desde propietarios de casas rurales hasta agentes de desarrollo local. "Hemos tenido participantes que han pasado de no saber nada de astronomía a realizar más de una docena de actividades astronómicas en apenas unos meses", ha explicado Muñoz, quien ha añadido que han formado personas capaces de crear su propio producto, adaptarlo a las condiciones meteorológicas, promocionarlo y convertirlo en motor económico para sus zonas.
Y ha indicado que el beneficio de estos cursos no solo va a quien los hace, sino a su entorno, con la generación de empleo, el fijar población o el posicionar a Ávila como un destino turístico sostenible de primer nivel. La inscripción ya está abierta en la web de la Diputación y para formar a nuevos profesionales o preparar a los asistentes para aprovechar el fenómeno astronómico más esperado de la década. Como ha señalado Dolores Ruiz: "Si alguien quiere aprender sobre estrellas, cielos oscuros e iluminación responsable, tendrá que venir a Ávila".