Actualizado 27/01/2012 15:12 CET

SOS Niños Robados reclama en Valladolid más atención de las administraciones y asegura que agotará las vías judiciales

Manifestación De La Asociación SOS Niños Robados De Castilla Y León
EUROPA PRESS

VALLADOLID, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

La sección castellanoleonesa de la Asociación SOS Niños Robados ha celebrado este viernes en Valladolid para dar a conocer su causa a los ciudadanos y reclamar a las administraciones regionales y nacionales que "no se queden sólo en palabras" en los casos conocidos de bebés que fueron dados por muertos a sus padres biológicos y entregados a otras familias.

En torno a 40 personas --la plataforma cuenta con cerca de 80 asociados en Castilla y León-- se han concentrado en la plaza de España de Valladolid y han recogido firmas para reclamar que se abra una investigación "en toda regla" para que los delitos que denuncian "no queden impunes".

Entre los miembros de la Asociación se puede encontrar padres, tíos y hermanos de hijos supuestamente robados e incluso personas que siendo bebés fueron entregados a otras familias. Todos ellos denuncian casos de niños robados al nacer en hospitales públicos de toda la geografía nacional desde los años 50 hasta principios de los años 80 del pasado Siglo.

La mayor parte de los integrantes de esta agrupación han presentado "denuncia formal" para esclarecer la supuesta existencia de una red de compraventa de recién nacidos para su inscripción como hijos falsos, para lo cual eran sustraídos "con ocultamiento, engaño o coacción" a la madre biológica.

Ése fue el caso de la burgalesa María Labarga, nacida en una fonda de Tortosa (Tarragona) en el verano de 1968 y posteriormente entregada a una familia burgalesa que no había podido tener hijos, a quienes tuvo por sus 'padres' hasta que hace "cuatro años" averiguó que su partida de nacimiento como hija biológica era "falsa" después de una "insinuación" de una hermana de su madre 'oficial'.

La concentración coincide con el aniversario de la presentación ante la Fiscalía General del Estado de las primeras denuncias sobre estos casos, pero María Labarga ha expresado su indignación por el hecho de que "fiscalías de toda España" han archivado muchos procesos "sin llegar a iniciar la investigación" porque los médicos que atendieron los partos ya han fallecido.

Así, de las más de 30 denuncias que se han presentado en Castilla y León, once ya se han archivado y sólo una registrada en Salamanca ha pasado a vía judicial. "Echamos en falta la autorización para exhumaciones", ha añadido, pues en un caso de Valladolid se impidió a un padre afectado, que finalmente, junto con otras dos personas tuvo que llevar a cabo el proceso por sus propios medios económicos.

Sin embargo, ha aseverado que "muchas otras" personas conocen los procesos de sustracción de bebés. De hecho, ha apuntado que su partida de nacimiento está firmada por su madre 'oficial' y por una comadrona que incluso asistió a su bautizo, al igual que la propietaria de la fonda en la que su progenitora dio a luz en la localidad tarraconense.

Por este motivo, ha recalcado que la Asociación tiene intención de destapar esta trama y de agotar "todas las vías judiciales que sean posibles" en España y, en caso de no conseguir su objetivo, acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en Estrasburgo.

Pero SOS Bebés Robados aún mantiene la confianza en que los procesos avancen en España, para lo cual ha reclamado que las administraciones que "se comprometan de verdad, no sólo con palabras" y permitan el acceso a historiales médicos y documentos judiciales. También ha reprochado que no existe la figura de "ayuda y atención a las víctimas".

PRUEBAS DE ADN

Por otro lado, ha lamentado que muchos hijos supuestamente robados hayan tenido que costearse por sus medios las pruebas de ADN pese a "no ser culpables de esta situación". A este respecto ha advertido que cualquier persona que sea hijo único y haya nacido cuando sus padres legítimos llevaran ya varios años casados "tengan la sospecha de que puedan ser bebés robados".

Mientras tanto, el vallisoletano Isidoro Martínez Nieto es el padre de un niño "desaparecido, robado o engañado", y, precisamente, decidió levantar la tumba en la que enterraron los restos del supuesto cadáver de su hijo --fallecido tras nacer en 1968-- junto con otros tres afectados de la ciudad.

Martínez Nieto, que ha destacado la ayuda que le prestó la Policía cuando presentó la denuncia, ha manifestado sus sospechas de que los procesos estén "parados por alguna administración o gobernante", pues ha denunciado que en la trama "había implicada gente con mucho poder". "No sabemos si se ha frenado, nos han engañado o es el timo de la estampita", ha recalcado.

A Isidoro y a su mujer les entregaron un paquete con los restos del que creía que era su bebé recién fallecido, mientras que Francisco Jambrina, de Zamora, recibió una caja a las pocas horas de nacer su hija en 1960. En ambos casos, el personal médico les recomendó que no miraran los supuestos cadáveres para evitar llevarse "una desazón".

Pero ambos sospechan que aquellos restos no eran de sus hijos verdaderos y para ello han afrontado la exhumación de las tumbas, en las que se han hallado "algunos huesos". Pero en el caso de Isidoro Martínez suma ya "cuatro meses" de espera para conocer los resultados de la prueba forense solicitada para dichos restos humanos.