UPTA advierte de que CyL podría perder más de 10.000 autónomos del comercio en la próxima década

El comercio autónomo de la comunidad ha perdido 4.255 afiliados desde 2021, más del 10%

Europa Press Castilla y León
Publicado: miércoles, 16 septiembre 2026 11:51

   VALLADOLID, 16 Sep. (EUROPA PRESS) -

   El Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de UPTA España ha advertido de que Castilla y León podría perder más de 10.000 autónomos del comercio en la próxima década, al tiempo que ha alertado del impacto que la desaparición del pequeño comercio tendrá en el medio rural y en los municipios de menor dimensión, en una Comunidad que ya ha perdido perdido 4.255 afiliados desde 2021, más del diez por ciento.

   La evolución es "significativamente más negativa" que la registrada en el conjunto del país, ha señalado el observatorio a través de un comunicado recogido por Europa Press.

   Durante el mismo periodo, España ha pasado de 772.234 a 716.637 autónomos del comercio, una reducción del 7,2 por ciento. La caída acumulada en Castilla y León supera, por tanto, en más de tres puntos porcentuales la media nacional.

   De mantenerse el ritmo observado durante estos años, Castilla y León podría perder alrededor de 10.600 autónomos del comercio durante la próxima década, situándose en el entorno de los 26.000 afiliados en 2036.

   Para UPTA, estas cifras anticipan un cambio estructural del modelo comercial de Castilla y León, con consecuencias económicas y sociales especialmente importantes por las características territoriales y demográficas de la comunidad.

EL COMERCIO RURAL, ESPECIALMENTE EXPUESTO

   La pérdida de comercio de proximidad adquiere una dimensión "especialmente preocupante" en Castilla y León por el elevado número de pequeños municipios y la dispersión de su población.

   En buena parte del territorio, el comercio no representa únicamente una actividad económica. Tiendas de alimentación, pequeños establecimientos y otros negocios de proximidad forman parte de la red de servicios que permite mantener la vida cotidiana en los pueblos.

   Por eso, el cierre de un comercio tiene consecuencias que van más allá de la pérdida de una actividad económica, mientras que en los municipios de menor dimensión puede suponer también la desaparición de un servicio y obligar a sus habitantes a desplazarse a otras localidades para cubrir necesidades básicas.

   La reducción del comercio de proximidad amenaza así con alimentar un círculo especialmente peligroso: menos comercio significa menos servicios; menos servicios reducen la calidad de vida y dificultan el mantenimiento de población; y la pérdida de habitantes disminuye, a su vez, las posibilidades de supervivencia de los negocios que permanecen abiertos.

   Para UPTA, combatir la despoblación en Castilla y León exige también preservar la actividad económica que permite mantener vivos sus municipios.

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