VALLADOLID 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
El concejal de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento de Valladolid, José Ignacio Zarandona, ha asegurado este miércoles que la Asociación vecinal "no quiere el kiosco" de la plaza de Caño Argales pues afirma que se han negado "reiteradamente" a realizar un convenio de cesión, con "plazos y condiciones".
En declaraciones remitidas a los medios de comunicación, Zarandona ha respondido a las declaraciones de la portavoz del Grupo Municipal de VTLP, Rocío Anguita, que ha culpado al equipo de Gobierno del "estado de abandono" en el que considera que se encuentra esta pequeña edificiación.
Según el concejal, se ha ofrecido a la Asociación vecinal la gestión del kiosco "a través de un convenio de cesión", porque ha defendido que "para poder ceder un bien patrimonial del Ayuntamiento hay que cederlo a través de un convenio y de una concesión que tiene unos plazos y unas condiciones", algo a lo que, asevera el concejal del PP, se han negado "reiteradamente" los vecinos.
"Lo único que querían era que se les diera así las llaves sin firmar ningún tipo de papel con este ayuntamiento, algo que obviamente no se puede hacer por responsabilidad, sea quien sea al que se le ceda el bien, asociación de vecinos, entidad sin ánimo de lucro o cualquier concesionario", ha añadido Zarandona.
Además, ya que los vecinos "desarrollaban alguna actividad en la plaza" se les ha sugerido que "cada vez que quisieran usar el kiosco hicieran una petición puntual" al Ayuntamiento, que, ha detallado, les entregará las llaves y después ellos deberán devolverlas.
"Pues esto tampoco les parecía bien, les parecía un esfuerzo desmedido ir a buscar unas llaves y devolverlas al día siguiente después de su uso", ha ironizado.
Zarandona ha reconocido que, aunque el kiosco está "en buen estado de conservación", han aparecido pintadas que, ha aseverado, "molestan mucho, igual en la pared que en el kiosco, que en aquel lugar donde se produzcan".
"Es falta de civismo y desde luego ya sabemos que esto ocurre. Y ocurriría estando el kiosco en uso o el kiosco en desuso", ha añadido, para defender que ese acto vandálico "no tiene nada que ver" con que la estructura esté cerrada o en uso.
El Ayuntamiento, ha apuntado el concejal de Urbanismo, busca en este momento "alternativas de uso" para el kiosco y confía "poderle encontrar un destino que sea adecuado a su espacio, que es muy reducido" y que "desde luego que permita conservarlo", ya que lo ve como parte del patrimonio "de todos los vallisoletanos".