El Museu del Disseny expone la publicidad cotidiana de principios del siglo XX

Pilar Vélez y Mateu Llinàs
EUROPA PRESS
Publicado 13/12/2018 15:18:58CET

   La publicidad de la época se hacía con materiales como hojalata, cartón y cerámica

   BARCELONA, 13 Dic. (EUROPA PRESS) -

   El Museu del Disseny de Barcelona acoge desde este viernes hasta el 31 de marzo la exposición 'El boom de la publicidad. Reclamos de hojalata, cartón y azulejo. 1890-1950', que muestra más de 250 piezas publicitarias de productos de uso cotidiano, hechas de hojalata y cartón de la Colección Mateu Llinàs i Audet, y de cerámica, cedidas por el Museo de Manises de Valencia.

    La comisaria de la exposición Pilar Vélez, ha explicado en rueda de prensa este jueves que mediante esta publicidad se reflejan épocas y costumbres: "La poca publicidad que hay en catalán es de la época republicana, y hay poca porque la hicieron desaparecer".

   "También hay escenas políticamente incorrectas", ha explicado Vélez, como por ejemplo un anuncio de Chocolate Amatller de la marca Luna, donde aparece una mujer negra en posición servicial y de sumisión sirviendo el chocolate.

   Valero ha apuntado que a diferencia de hoy en día, las piezas eran más artísticas, elaboradas por gente proveniente del sector de las bellas artes y no tanto por diseñadores gráficos ni publicistas como sucede en la actualidad.

CAMBIOS EN LA ESTÉTICA

   La exposición se organiza en doce ámbitos que corresponden a las industrias que más crecieron en el periodo, cuando se inicia la fabricación intensiva de bienes de consumo: productos alimentarios, farmacéuticos, higiene, tabaco o maquinaria, y presenta un recorrido con eje cronológico que permite ver los cambios en la estética y el mensaje publicitario.

   Así, recorre desde el eclecticismo de finales del XIX al Modernismo de los primeros años del XX, el Art Déco y las vanguardias, la Segunda República, influencia de la estética americana que llega después de la guerra y así hasta los años 50.

   Más allá de los populares carteles de papel, la diferencia de esa publicidad es que adoptó otros soportes como la hojalata, las figuras de cartón recortadas y el azulejo trabajado con la técnica del tubado, lo que contribuyó a una mayor difusión de los productos anunciados.

   Asimismo se pueden ver imágenes icónicas que forman parte de la memoria histórica colectiva: el mayordomo Netol, el dickensiano personaje de Cerebrino Mandri, la cándida niña de Tintas Iberia, los solícitos botones de Frotin, el gentleman de Varon Dandy o el cubista fumador de Jean.

EL LIBRO DE LA EXPOSICIÓN

   En paralelo a la exposición, el servicio de publicaciones del Ayuntamiento de Barcelona edita el libro con el mismo nombre que la exposición, donde aparece una compilación más amplia que la expuesta.

   Mateu Llinars, principal poseedor de los productos que se exponen, ha asegurado que tanto la exposición como el libro hacen el "homenaje que merecen artistas como Pere Casas o Géza Zsolt", que crearon esta publicidad, así como a los talleres litográficos donde se elaboraban.

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