18 entidades bancarias denuncian el impago los créditos concedidos al activista estafador

Actualizado 17/10/2008 21:16:57 CET

Enric Duran dice que "pronto" saldrá de la "clandestinidad" para participar en las luchas contra las ayudas a los bancos por la crisis

BARCELONA, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un total de 18 entidades financieras han presentado denuncias por retrasos en los pagos de los créditos concedidos al activista Enric Duran, quien el 17 de septiembre hizo público que había estafado casi medio millón de euros a 39 empresas del sector para entregarlo a movimientos sociales alternativos.

Además, varias de ellas han enviado al estafador cartas, a las que ha tenido acceso Europa Press, reclamándole más de 50.000 euros por impagos de créditos personales, tarjetas de crédito o financiación de vehículos.

Los Mossos d'Esquadra están investigando el caso y centralizando todas las denuncias de las entidades, según explicaron a Europa Press fuentes policiales, quienes confirmaron que todas las entidades que habían concedido sumas "importantes" a Duran ya han denunciado el caso por la vía penal.

Por su parte, las entidades que habían dado al activista cantidades menores seguirán la vía civil como si fuera otro impagado más. No obstante, como el mismo Duran reconoció ayer, todavía no ha recibido ninguna notificación policial o judicial, ya que desde septiembre se encuentra en el extranjero y en paradero desconocido.

CARTAS RECLAMANDO LOS PRIMEROS IMPAGOS

Ya en verano, muchas entidades enviaron a Duran cartas requiriéndole que pagara los recibos atrasados y le advertían de que le iban a incluir o ya le habían incluido en listas de morosos.

Entre las 17 entidades que enviaron las cartas destaca el banco de créditos rápidos Cetelem, que en cinco cartas reclamó al activista más de 32.000 euros en total. Otras entidades afectadas y que le reclamaron los impagos son La Caixa, Banco Santander, Banco Popular, Caixa Catalunya, CAM, Citifin, Caja Madrid, Cofidis, El Corte Inglés o Volkswagen.

Algunas entidades ofrecieron a Duran negociar una rebaja de la deuda de hasta el 33 por ciento, a lo que el activista no respondió. También le advirtieron de que sería incluido en los ficheros de morosos de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef) o en Badexcug. Algunas entidades contrataron los servicios de entidades de cobro de impagados como Experian.

Cuando ya hace un mes que Duran hizo público su estafa a los bancos, en un nuevo escrito el activista anuncia que "pronto" va a "salir de la clandestinidad" y volverá a la "actividad pública" para estar en las movilizaciones sociales contra el capitalismo y las ayudas públicas a los bancos en tiempos de crisis económica.

Duran criticó que "los bancos se apuntalen con dinero público", lo que considera un "atraco a mano armada" y demuestra, según él, que "políticos y banqueros van de la mano para expoliar la riqueza de la gente.

ESTAFA MUY PREPARADA

El 17 de septiembre, el activista catalán explicó, a través de una publicación gratuita que él mismo pagó, que ha "robado" 492.635 euros a 39 entidades financieras a través de créditos y préstamos que no tiene intención de devolver. Asegura que ha repartido el dinero entre movimientos sociales alternativos.

Realizó 68 operaciones de créditos con 39 entidades financieras. Incluyendo los intereses de demora, la deuda supera los 500.000 euros, una cantidad que asegura que no pagará. La mayoría de las operaciones se realizaron entre noviembre de 2007 y marzo de 2008, en plena crisis económica.

El hecho se dio a conocer en una publicación gratuita de tirada única de 20 páginas, 'Crisi', de la que repartieron 200.000 ejemplares en puntos de distribución de Catalunya y, en menor medida, de Baleares y la Comunitat Valenciana. 'Crisi' centra sus páginas en el poder de la banca, el sistema capitalista, la política y los medios de comunicación, a la vez que explica qué hacen los movimientos sociales alternativos.

La publicación, que también puede consultarse por Internet, incluye un listado de las entidades financieras afectadas, con el número de operaciones realizadas y la deuda pendiente.

Duran abrió cuentas, dijo a los bancos y cajas que tenía un buen trabajo y consiguió aparentar solvencia moviendo dinero de cuentas de una empresa a otras personales, como si fuesen nóminas. Los créditos pocas veces superaban los 10.000 euros.

Creó tres empresas para poder justificar determinadas inversiones, como la compra de material audiovisual para una productora. La ventaja de pedir un préstamo desde una empresa, explica, es que "aunque sea una empresa unipersonal no aparece en tu historial de deuda personal, de manera que puedes ir aumentando la deuda indefinidamente sin que el CIRBE (sistema de información sobre deudas del Banco de España)".

"Los préstamos se pidieron sin ninguna garantía ni de otra persona ni de ninguna propiedad, sólo con mi firma. Con una profesión inventada y una buena nómina falsa que hacía creer que ganaba de sobras para acceder a la financiación", remarcó. La mayor parte de la documentación que utilizaba era real, pero "en algunos casos" recurrió a "impresora, fotocopiadora, tijeras y celo". Una vez cobrado el préstamo, sacaba el dinero del banco y lo destinaba a algún proyecto alternativo.

UN ACTO DE "INSUMISIÓN"

El protagonista de la historia aseguró en un comunicado que ha sido una acción individual de "insumisión a la banca" realizada premeditadamente para "denunciar el sistema bancario" y para destinar el dinero a movimientos sociales.

Aseguró que es un acto de "desobediencia civil" ajena a cualquier tipo de violencia. En su opinión, cuando la especulación "domina" en la sociedad, la mejor respuesta es "robar a los que nos roban y repartir el dinero entre los grupos que lo denuncian y construyen alternativas".

CONOCIDO MILITANTE DE COLECTIVOS ANTISISTEMA

Enric Duran es un conocido militante implicado desde hace unos diez años en varios colectivos antisistema de Barcelona, según informó a Europa Press un portavoz de dichas entidades. Si bien asume la acción de forma individual ante posibles consecuencias penales, ha trabajado de forma coordinada con otros colectivos y unas 500 personas se han implicado repartiendo la publicación.

De la cantidad que presuntamente estafó a las entidades bancarias, la mayor parte --473.000 euros-- los ha repartido entre colectivos y entidades dedicados a la lucha social. El resto lo ha invertido en costear la publicación --10.000 euros-- y el resto se los ha quedado para subsistir en el extranjero, según el portavoz.