El director de la ACA, Josep Lluís Armenter, y el director del BSC-CNS, Mateo Valero, firman un acuerdo de colaboración para mejorar la gestión del riesgo de inundaciones - ACA
BARCELONA, 29 May. (EUROPA PRESS) -
La Agència Catalana de l'Aigua (ACA) y el Barcelona Supercomputing Center - Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) han iniciado un proyecto conjunto para mejorar la predicción de las inundaciones y reforzar la toma de decisiones ante episodios de lluvias intensas.
La iniciativa responde a un contexto de cambio climático que hace "más frecuentes y más intensos los episodios extremos, con lluvias muy concentradas que pueden provocar crecidas repentinas de los ríos", informa la ACA en un comunicado este viernes.
El director de la ACA, Josep Lluís Armenter, ha destacado que la herramienta utiliza modelos numéricos "que simulan los procesos físicos reales" y ofrecen un alto nivel de precisión, por lo que mejorará la manera de anticipar y gestionar el riesgo de inundaciones en Catalunya.
Por su parte, el director del BSC-CNS, Mateo Valero, ha subrayado que el acuerdo "marca un avance clave en el uso de la supercomputación para anticipar inundaciones y mejorar la respuesta ante emergencias".
"Refuerza el compromiso del BSC con la transferencia de conocimiento al sector público y con el desarrollo de herramientas avanzadas para la toma de decisiones en contextos críticos", ha agregado.
REORIENTACIÓN DE UNA PRUEBA PILOTO
La ACA ha reorientado el proyecto que se llevó a cabo en una fase previa con una prueba piloto con inteligencia artificial en la cuenca de la Tordera hacia una "solución más robusta y generalizable, basada en el cálculo numérico de procesos físicos".
La prueba alcanzó un grado de acierto del 75% en la predicción de zonas inundables y se estrenó utilizando una base de datos de cartografía elaborada a partir de simulaciones de caudales de agua.
La experiencia permitió concluir que los modelos basados en IA ofrecían buenos resultados cuando se estrenan específicamente para una cuenca concreta, pero que el grado de acierto disminuye drásticamente cuando se intenta predecir el impacto en cuencas para las que los modelos no están entrenados.
Con la supercomputación del BSC, el proyecto permitirá ejecutar estos modelos complejos en tiempos muchos más reducidos, acercando la simulación de inundaciones "a un horizonte casi en tiempo real".