(Aclaración) Sucesos.- Aumentan un 6,6% los delitos y faltas en Catalunya entre 2005 y 2006

La ratio de policías por habitantes crece y la población pone un 6,1 al nivel de seguridad

Europa Press Catalunya
Actualizado: martes, 25 septiembre 2007 21:12

BARCELONA, 25 Sep. (EUROPA PRESS) -

Los delitos y faltas denunciados por los catalanes aumentaron un 6,6% en 2006 con respecto al año anterior, mientras que la ratio de ilícitos penales se ha elevado de 5,38 por cada cien habitantes a 5,92. En datos absolutos, en Catalunya se denunciaron un total de 422.766 faltas y delitos, frente a los 396.612 de 2005.

Éstas son algunas de las principales conclusiones del Informe de Seguridad de Catalunya (ISC), presentado hoy por el conseller de Interior, Joan Saura, al Consell Executiu y a la prensa.

A pesar del aumento de la victimización, Saura considera que esto se debe a un mayor nivel de denuncia de los ilícitos penales, que ha pasado del 39,6% en 2003 al 45,9% en el año pasado. La media en Europa ronda el 50% y el conseller espera que Catalunya se vaya acercando a este porcentaje.

Justamente, en la Encuesta de Seguridad Pública (ESPC), incluida en el informe, se aprecia que el porcentaje de población que se considera víctima de un delito o un acto vandálico ha disminuido 0,3 puntos, pasando del 22 al 21,7%.

No obstante, las víctimas directas de delitos han pasado del 16 al 16,9%, mientras que las víctimas de actos vandálicos han pasado del 6 al 4,8%.

En la ciudad de Barcelona, los actos vandálicos han descendido más de 3 puntos, pasando del 6,8 al 3,7%, mientras que la victimización ha aumentado cuatro décimas, pasando del 20,7 al 21,1%.

"ESTABILIZACIÓN" DE LA DELINCUENCIA, SEGÚN SAURA.

Por ello, el conseller Saura considera que la evolución de la delincuencia se ha "estabilizado", después del incremento registrado a principios de esta década.

Sin embargo, las personas que dijeron sentirse víctimas de hechos delictivos en sus domicilios pasaron del 1,91% al 2,13% de la población total, un aumento del 11,5%, algo que preocupa a la Conselleria por su "gran repercusión" y "alarma social".

De hecho, sólo los delitos y faltas contra las personas y los hechos contra los vehículos afectaron a más porcentaje de población, con más del 8,5% en cada caso.

Otro delito que también aumenta y preocupa es el de violencia y malos tratos en el ámbito doméstico. Mientras que en 1998 hubo alrededor de 3.500 denuncias por estos hechos, el año pasado fueron casi 16.000. Esto se debe al endurecimiento del Código Penal en este ámbito, así como al aumento de la conciencia de la víctima y el rechazo social que provocan los malos tratos. "Posiblemente no es un incremento real, sino que --las agresiones-- se producían desde hacía tiempo", afirmó Saura.

Por territorios, la ciudad de Barcelona, como cada año, fue la que registró un mayor índice de delincuencia, con un 21,1% de personas que dicen haber sido víctimas de algún delito o falta. Las otras zonas más afectadas son el Camp de Tarragona y las Terres de l'Ebre (Tarragona), donde --recordó Saura-- los Mossos d'Esquadra todavía no se han desplegado.

Preguntado sobre ello, Saura aseguró que el mayor índice de delincuencia en la capital catalana no es debido a la inmigración sino al turismo. Según él, en todas las zonas con un gran nivel de turismo la delincuencia es superior a la de otras zonas.

En cuanto a las personas más propensas a ser víctimas de delitos y faltas, los jóvenes de 16 a 25 años y las mujeres fueron las más afectadas. Según Saura, los jóvenes están más horas en la vía pública, por lo que tienen mayor probabilidad de ser víctimas de algún acto ilícito. De hecho, un 29,2% dice haber sufrido algún delito o falta penal, diez puntos más que la media.

Ante estos datos, el conseller Saura explicó que el aumento de la plantilla de los Mossos d'Esquadra, todavía en fase de despliegue, y la contratación de más policías locales ha permitido alcanzar los 4,07 agentes por cada 1.000 habitantes.

CRECEN LOS QUE CREEN QUE LA SEGURIDAD EMPEORA.

La ESPC también arroja datos concluyentes sobre la afectación personal y la percepción sobre el nivel de inseguridad. La afectación psicológica de las víctimas es de 5,8 puntos sobre 10, mientras que las molestias causadas por el hecho delictivo llegan a 7,2 puntos.

El grado de seguridad en el municipio de residencia no ha variado mucho en los últimos años y se mueve alrededor de los 6 puntos sobre 10. Sin embargo, los que piensan que la seguridad ha empeorado han pasado del 14,2% en la encuesta de 2003 al 21,8 en 2006 y al 23,7 en 2007. Los que creen que ha mejorado han bajado del 21,2 el año pasado al 20,3 en la encuesta de este año. Finalmente, los que consideran que el nivel de seguridad permanece igual han bajado casi 11 puntos desde 2003 hasta llegar al 48,5%.

Por territorios, los más pesimistas son los que registran más delitos. En concreto, el 31,5% de los barceloneses piensan que el nivel de seguridad ha empeorado y le ponen una nota de 5,27 sobre 10. La siguiente zona con peor opinión es el Camp de Tarragona, con una nota de 5,8 y un 28,3% de la población que opina que la seguridad ha disminuido. La nota media de Catalunya es de un 6,05 y un 23,7% de los encuestados que opina que la inseguridad ha aumentado.

EFECTO POSITIVO DEL CARNÉ POR PUNTOS.

El informe también valora la seguridad en el tráfico. La Generalitat valora positivamente la implantación del carné por puntos, el 1 de julio de 2006, que hizo disminuir los muertos en la carretera en 338 personas y un 15,7% durante el primer año de aplicación.

Una de las consecuencias directas del nuevo carné, así como del aumento de los radares de control de velocidad o los controles de alcoholemia ha sido la disminución de la velocidad de los vehículos en general y de los implicados en accidentes en particular. En 2006 sólo 167 vehículos accidentados superaban la velocidad máxima permitida, mientras que en el año 2000 fueron 903.

Los datos son muy positivos en las carreteras interurbanas, ya que las víctimas mortales pasaron de 448 en 2005 a 391 en 2006, un 12,7%. Sin embargo, en las vías urbanas, el descenso ha sido menor, un 7,7%, pasando de 193 a 178. Los datos tampoco son buenos en el caso de los ciclomotores y motocicletas, ya que el número de muertos ha aumentado.

Encuestados sobre este asunto, casi la mitad de los ciudadanos perciben una mejora en la seguridad viaria.

MÁS BOMBEROS PROFESIONALES.

El informe también aborda las estadísticas sobre emergencias y las actuaciones de los Bomberos de la Generalitat. Saura destacó que 2006 fue el primer año en el que el número de bomberos profesionales funcionarios superó el de voluntarios, alcanzando la cifra global de 4.795 efectivos, a los que hay que sumar los 1.260 que trabajan en verano y los 763 de la ciudad de Barcelona.

En 2006 se produjeron 629 incendios forestales, con un total de 3.405 hectáreas calcinadas, un 38% menos que en el año anterior, y una media de 5,4 hectáreas por incendio.

En cambio, los incendios en zona urbana, excepto la ciudad de Barcelona, alcanzaron los 15.362. La causa más habitual fueron la quema de contenedores y basuras, los incendios en viviendas y la quema de vehículos en el exterior.

El número de rescates aumentó considerablemente, un 9%, fijándose en 4.018. Destaca el incremento en salvamentos urbanos, superior al de los rescates de montaña, por lo que las autoridades piden prudencia a la ciudadanía.

En cuanto a la activación de los planes de emergencia, el Infocat (incendios forestales), el Transcat (transporte de mercancías peligrosas) y el Neucat (nevadas importantes) fueron los más habituales y, en términos generales, funcionaron satisfactoriamente.

Por último, las llamadas al teléfono de emergencias 112 siguieron aumentando, como en los últimos años, pasando de 614.876 a 716.736 llamadas, lo que lo sitúa, según la Generalitat, como referente en los números de emergencias.

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