Publicado 14/03/2014 15:05CET

El acusado de quemar a su pareja dice que hubo una explosión y la tiró "suavemente" por el balcón

MIguel S.,acusado de matar a su mujer quemándola en 2006 en Girona
EUROPA PRESS

No explica por qué ella gritaba que su novio le había quemado ni la gasolina en la ropa

GIRONA, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

El acusado de quemar viva con gasolina a su pareja embarazada en Calonge (Girona) en octubre de 2006 ha asegurado este viernes --en el primer día de juicio-- que hubo una explosión en el piso donde vivían y que provocó que se incendiara el inmueble.

Miguel S. ha explicado ante el jurado popular que lo juzga en la Audiencia de Girona que las llamas quemaron el cuerpo y que él intentó salvarla apagando el fuego con los brazos, además de rescatarla del piso --estaba en el comedor-- a través del balcón.

Asegura que él estaba en el lavabo cuando oyó un fuerte golpe "como si hubiera caído algo" y que al salir del baño vio el fuego en medio del comedor, donde estaba su pareja en llamas e inmóvil.

Según él, la sacó del piso por el balcón, dejándola caer "suavemente" hasta el jardín, y él también saltó para escapar del fuego, que le provocó quemaduras en el 42% del cuerpo; todo, con la intención de salvar la vida de ambos.

El hombre insistido en que pretendía salvar la vida de su pareja y del futuro hijo, porque estaba embarazada de tres meses, y ha afirmado: "Ojalá hubiera muerto yo".

Ha negado que la mujer quisiera dejarlo, aunque admite que ella le recriminó poco antes de morir que no hubiera ido a comer a casa de la madre de él para celebrar un cumpleaños porque él había estado en un bar donde tomó "tres o cuatro cervezas".

El acusado no ha sabido explicar por qué su pareja gritaba "que su novio le había quemado" --según ha dicho el fiscal-- ni por qué se encontró gasolina en la ropa de la mujer, aunque ha negado que la rociara con gasolina para prenderle fuego.

JUZGADO POR SEGUNDA VEZ

Ésta es la segunda vez que la Audiencia le juzga por este caso: en el juicio de 2009, el jurado popular consideró que las pruebas periciales y testificales y el hecho de que no se hubiera encontrado el origen del fuego no daban "garantía absoluta" de culpabilidad.

El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ordenó repetir el juicio al considerar que el tribunal popular --que le absolvió de forma unánime por falta de pruebas-- realizó una valoración arbitraria.

El Ministerio Fiscal también valoró como insuficiente el veredicto del jurado, así que la fiscalía pide de nuevo 20 años de prisión para el hombre, además de obligarle a indemnizar con 120.000 euros a la madre de la víctima, mientras que la defensa solicita la absolución.