Archivo - Fachada del Ayuntamiento de Barcelona, en una imagen de archivo. - EUROPA PRESS - Archivo
BARCELONA, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Barcelona recibió en 2020 un 59,69% más de quejas e incidencias ciudadanas que en 2019 a través del sistema que gestiona las incidencias, reclamaciones, quejas y sugerencias que se comunican al consistorio.
Las quejas por molestias en la convivencia vecinal crecieron en 463 respecto al año anterior, un incremento que el Ayuntamiento ha atribuido a la situación sanitaria y el cambio de modelo de vida que ha comportado, con un gran aumento de horas de estancia en los domicilios, ha explicado el consistorio en un comunicado en base al informe de seguimiento de la Ordenanza de Convivencia.
Este efecto directo de la Covid-19 también se expresa de manera significativa en el descenso de las molestias derivadas de viviendas de uso turístico, pasando de 1.919 comunicaciones el 2019 a 670 el 2020.
En la categoría de espacio privado, las incidencias por ocupaciones aumentaron en 2020, con 43 comunicaciones más que el año anterior y en el incumplimiento de las ordenanzas en el espacio público destaca el descenso en el indicador sobre vandalismo que bajó en 92 comunicaciones respecto 2019.
Por contra, el consumo de bebidas alcohólicas aumentó en 38 comunicaciones durante el 2020 y el incumplimiento de horarios de locales lo hizo en 19 comunicaciones.
RUIDO EN LA VÍA PÚBLICA
En incidencias de ruido en la vía pública se incrementaron las originadas por actividades comerciales e industriales en 130 comunicaciones, las concentraciones de personas haciendo ruido lo hicieron con un aumento de 181 comunicaciones y las molestias originadas por los servicios de recogida y limpieza con 92.
En el caso de las molestias provocadas por los vehículos de motor, el número más elevado de comunicaciones está relacionado con el abandono de vehículos, con 3.622 incidencias en 2020.
La bajada de la movilidad durante la pandemia se refleja en el descenso de 383 comunicaciones vinculadas a la disciplina viaria de vehículos de motor y lo mismo pasa con las bicicletas, pero en menor medida, con un descenso de 111 comunicaciones respecto el 2019.
GUARDIA URBANA
Estos datos están complementados con las de actividad de la Guardia Urbana durante el 2020, cuando el cuerpo reorientó su servicio a la ciudadanía con el objetivo de garantizar las medidas de restricción, reforzar la tarea asistencial, mantener el civismo y la seguridad y atender las demandas de convivencia.
Una de las principales funciones de la policía barcelonesa fue garantizar el cumplimiento de las restricciones de movimientos establecidos en el Decreto del Estado de Alarma.
Las restricciones de la movilidad hicieron disminuir notablemente la presencia de personas en la vía pública, uno de los motivos por los que las denuncias de la Ordenanza de Convivencia disminuyeron a la mitad.