Barcelona iniciará en 15 días las obras para redistribuir el tráfico en superficie de Glòries

En febrero empezará a demoler el anillo para redefinir la circulación diaria de 150.000 vehículos

El teniente de alcalde de Hàbitat Urbano, Antoni Vives (CiU)
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Europa Press Catalunya
Actualizado: martes, 17 diciembre 2013 21:54

BARCELONA, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Barcelona empezará el 16 de noviembre a las 8.00 horas las obras complementarias y de redistribución del tráfico previas a la demolición del anillo viario de la plaza de les Glòries, unos trabajos que se alargarán hasta finales de febrero, cuando se empezará a deconstruir el anillo.

Así lo han explicado este martes en una reunión informativa a los medios el teniente de alcalde de Hábitat Urbano, Antoni Vives; la directora de Proyectos del mismo Área, Maria Sisternas; el director del Área de Movilidad, Adrià Gomila, y el director técnico de Bimsa --la empresa municipal de infraestructuras--, Ernest Santolario.

En esta fase inicial de trabajos complementarios se conectará la calle Badajoz con la de Independència en sentido montaña en el tramo entre las avenidas Diagonal y Meridiana, y también se unirá la calle Castillejos para los vehículos puedan cruzar la Diagonal en sentido mar --actualmente la calle queda cortada--.

Estas obras, junto con la conexión a un mismo nivel de la calle Marina con las de Tànger y Ali Bei, los cambios de sentido de las calles Ciutat de Granada -será en sentido mar-- y Llacuna, y mejoras en la semaforización, creará una trama de circulación que integrará a la malla del Eixample el tráfico que ahora se anuda en superficie en la plaza.

A finales de febrero se empezará a demoler el lado mar del anillo viario y la rampa que lo une a la Gran Vía por el lado Llobregat, y cuando acaben estos trabajos, a mediados de junio, se hará lo mismo con la parte del lado montaña, con una deconstrucción en dos fases de la rampa del lado Besòs que permitirá no alterar los carriles de entrada y salida de la ciudad durante los tres meses más que durarán los trabajos.

Hasta febrero las obras mantendrán un carril bus en ambas direcciones de entrada y salida de la plaza; entre febrero y junio, pese a la demolición de la parte mar del anillo, habrá un carril bus en sentido Besòs, y en la última fase de derribo de la parte montaña del anillo, sólo habrá carril bus en tramos discontinuos.

En todo momento el Tram Besòs mantendrá su circulación habitual --se colocará una mampara de protección en algunas fases de las obras--, no se alterarán la líneas de bus verticales y los peatones podrán cruzar la plaza, pero no habrá un carril bici para hacerlo durante las dos fases del derribo.

Cuando acabe todo el proceso, aproximadamente a mediados de septiembre, el enlace de la Gran Vía con la plaza será a nivel de suelo, con seis carriles centrales --tres para cada sentido--; habrá una salida desde el tramo central al lateral montaña, que ganará un carril más, mientras que el lateral mar se mantendrá como ahora.

El derribo del anillo costará 26 millones de euros, cinco las obras de redistribución del tráfico y otros cinco los trabajos iniciales de urbanizazión del centro de la plaza --el proyecto para el futuro parque y sus usos se resolverá en concurso en febrero--, y quedará para el 2015 la construcción del túnel que unirá la Gran Via por debajo de la plaza --mientras tanto, la cruzará provisionalmente--.

NUEVA CIRCULACIÓN

Vives ha destacado que la remodelación de la plaza garantiza la "capacidad de gozo" del espacio desde el primer momento, y que el resultado final del proyecto debe convertir este entorno en un pulmón para la ciudad de convivencia cívica.

Sobre cómo afectará al tráfico de la ciudad la modificación de este nudo viario por el que cada día circulan 150.000 vehículos --50.000 en superficie y 100.000 por el anillo--, el Àrea de Movilidad calcula una pequeña disminución de la velocidad de circulación y un ligero aumento de la congestión que se corregirán una vez esté hecho el túnel.

Aun así, factores como futuras remodelaciones en la ciudad y los hábitos de circulación que adopten los conductores condicionarán los efectos en el tráfico: "Hablar ahora de una cifra exacta de tráfico es absurdo, las dinámicas de tráfico cambiarán de forma dramática", ha dicho Vives.

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