Actualizado 17/12/2008 16:46 CET

Bolonia.- El rector de la UAB advierte de que las sanciones son "lo más benévolas posible"

Avanza el cierre por vacaciones de la Facultad de Letras, la única ocupada

BARCELONA, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

El rector de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), Lluís Ferrer, advirtió hoy de que la propuesta de resolución de sanciones a los 26 estudiantes anti Bolonia expedientados por la universidad son "lo más benévolas y reparadoras posible".

En rueda de prensa, Ferrer aseguró que las sanciones son "justas" porque envían un mensaje de defensa de la universidad pública. Ferrer concretó que todas las actuaciones que no supusieron coacciones a personas se han resuelto con sanciones públicas, mientras que los seis estudiantes que sí "acosaron" a personas se verán sometidos a entre uno y tres años de expulsión de la UAB. Los seis expulsados están involucrados en agresiones a los guardias de seguridad y/o en coacciones a la decana de Letras en el parking y/o en intromisión en su ordenador.

El rector explicó que la política de la universidad a partir de ahora no será "el que haga algo, sancionado", ya que se mostró convencido de que además se deben buscar vías de diálogo con los estudiantes.

Aseguró haber escuchado a los "miles de personas" que le han enviado sus sugerencias, pero ha propuesto seis expulsiones "por la dignidad de las personas agredidas", ya que éstas le manifestaron "inequívocamente" al rector que no entenderían que no se sancionara a nadie.

Otro de los argumentos de Ferrer, fue la custodia de la universidad pública como entidad incluida dentro del sistema jurídico. "Sería un daño para la universidad aceptar que es una isla donde pueden pasar cosas", resumió.

En tercer lugar, el equipo de gobierno informó de que estas sanciones "pueden ayudar a mejorar la convivencia en el campus y erradicar situaciones de violencia". Según el rector, hay estudiantes que creen que estas actuaciones "están toleradas".

Aunque dependerá de la nueva rectora de la UAB, Ana Ripoll, las sanciones posiblemente se aplicarán a partir del próximo curso. Pero Ferrer avisó de que estas propuestas de resolución son recurribles a los juzgados por vía contencioso-administrativa --proceso que tardaría unos seis meses--, y entonces un juez deberá escoger cuál es la sanción.

MAÑANA, VACACIONES NAVIDEÑAS

La Autònoma anunció que para la Facultad de Letras las vacaciones de Navidad empezarán mañana, lo que permitirá cerrar el edificio, y paralizar la actividad académica "oficialmente", salvo si los estudiantes no se marchan. Entonces, el rector intentará dialogar con ellos.

Ferrer reconoció que las ocupaciones de estudiantes en seis facultades de la UAB, que mayoritariamente han impedido la actividad académica mediante piquetes, "ha provocado tensión en el campus". A pesar de que la ocupación del rectorado "no es una gran noticia", Ferrer admitió que al menos "no genera la tensión de los piquetes impidiendo las clases".

Pero para la buena marcha del curso académico, los deganados de estas seis facultades --Letras, Ciencias Políticas, Ciencias de la Educación, Ciencias de la Comunicación, Psicología y Ciencias y Biociencias-- están elaborando calendarios alternativos de forma que se podrá "recuperar" toda la actividad perdida tras las ocupaciones. "Se evaluará como está previsto, no habrá aprobados masivos", dijo.

Según Ferrer, se reprogramará la actividad académica a partir de marcos temporales como la semana blanca o impartiendo clase en espacios alternativos --en caso de que las ocupaciones se prolonguen--.

22 AMONESTADOS POR CARTA

Los 22 alumnos con sanciones públicas recibirán un escrito del rector de la universidad en el que se les recordará que han cometido comportamientos tipificados como faltas en el Decreto de disciplina académica, etiqueta que "se puede hacer constar en el expediente académico, si se quiere".

Por otro lado, 15 de los 28 alumnos expedientados están sometidos además a un proceso penal debido a la agresión de los dos guardias de seguridad y por una denuncia de oficio del hospital en el que fueron ingresados. El equipo de gobierno defendió haber actuado a petición judicial, "como alguien cuando ve un hecho constitutivo de delito y lo comunica a las autoridades competentes". No obstante, reiteró que la UAB no será parte del proceso.

En concreto, de los 33 expedientes abiertos a 31 estudiantes --dos de ellos tenían dos expedientes-- se propuso sancionar a 28 estudiantes, mientras que se aconsejó el archivo de los expedientes a tres estudiantes. Se propuso 22 sanciones públicas y seis expulsiones de entre uno y tres años. La universidad defendió que las sanciones versan "exclusivamente" sobre los hechos de los días 18 de abril y 29 y 30 de mayo, y "no sobre las ideas".

Unos 15 alumnos en la Facultad de Letras y otros 50 en el Rectorado pernoctaron anoche en estos recintos. El rector, que en enero dejará el cargo, admitió haberse sentido "solo" en algunos momentos de este mandato, y atribuyó estas ocupaciones y sanciones de los estudiantes a "un colectivo que genera movilizaciones de carácter muy provocador".