El presidente de Pimec, Antoni Cañete, en la jornada 'Competitivitat en risc: l'impacte empresarial de la crisi de l'habitatge' - EUROPA PRESS
BARCELONA, 15 Jul. (EUROPA PRESS) -
Una de cada dos pymes ha limitado, aplazado o descartado decisiones de crecimiento, como no ampliar la plantilla (el 28,3% de las 400 empresas encuestadas) y aplazar proyectos (16,4%), por problemas de vivienda y movilidad, según el estudio 'Habitatge, mobilitat i competitivitat de les pimes' elaborado por el Observatori de la Pime de Catalunya.
Este estudio concluye que la vivienda como emergencia social ha pasado a ser también un problema de competitividad, ha explicado el presidente del observatorio, Oriol Amat, en la jornada de Pimec 'Competitivitat en risc: l'impacte empresarial de la crisi de l'habitatge' este miércoles.
También han participado el presidente de Pimec, Antoni Cañete; la presidenta de Col·legi d'API de Barcelona y de la Associació d'Agents Immobiliaris de Catalunya (AIC), Montserrat Junyent, y el presidente del Col·legi d'Administradors de Finques de Barcelona-Lleida (CAFBL), Lorenzo Viñas.
Amat ha afirmado que el hecho de que la vivienda sea cara o escasa provoca un aumento en los tiempos de desplazamiento de los trabajadores y, por tanto, haya menos gente disponible para contratar, lo que tiene un impacto directo en la cuenta de resultados de las empresas.
El estudio constata que el 63% de las empresas encuestadas tiene dificultades para cubrir vacantes y que el 75% necesita más tiempo que hace dos años para incorporar a nuevos trabajadores, mientras que el 82,8% percibe presión sobre las expectativas salariales, debido al problema de la vivienda.
Entre estas empresas con dificultades de contratación, el 56% señala problemas relacionados con el tiempo y coste del desplazamiento, la conexión en transporte público y la compatibilidad de los horarios, y el 33% apunta a factores residenciales, como la falta de vivienda asequible y el coste de vivir cerca del centro de trabajo.
ASUMIR SOBRECOSTES
De hecho, el estudio destaca que los puestos de trabajo más difíciles de cubrir son los presenciales y con sueldo medio-bajo: esos con retribuciones de 35.000 euros anuales o menos.
Asimismo, el 57% de les empreses ha tenido que asumir sobrecostes, unos 5.500 euros extra de media, en la cobertura de vacantes desde el inicio de las negociaciones hasta la firma del contrato, también por culpa del coste de la vivienda.
Amat ha asegurado que, por todo esto, el problema de la vivienda afecta más a las pymes, los puestos presenciales y las zonas tensionadas, por lo que ha instado a "cambiar el marco mental" y situar como prioridad la conectividad hacia los centros de trabajo.
PACTE TRANSVERSAL
Así, ante la situación que expone el estudio, Pimec y los principales agentes profesionales y económicos del sector han impulsado el Pacte Transversal per l'Habitatge, con el objetivo de aumentar la oferta asequible, dar estabilidad a las políticas públicas y preservar la capacidad de las empresas para captar talento, crecer y generar ocupación.
Entre las principales propuestas destacan la aprobación de un marco regulador estable, un incremento progresivo de la inversión pública hasta el 0,7% del PIB, el refuerzo de la colaboración público-privada, la movilización de suelo para vivienda asequible y social y la simplificación de los trámites administrativos para agilizar la promoción de vivienda.
CAÑETE
Cañete ha asegurado que el problema de la vivienda tiene una magnitud importantísima y ha dicho que no tiene una solución a corto plazo: "Seguro estamos pagando las consecuencias de no haber tomado las decisiones adecuadas en tiempo y forma".
En este sentido, ha expresado que cuando hay la necesidad de cubrir puestos de trabajo, es una "pérdida clara de competitividad" no contratar a personas debido a una falta de vivienda o sus altos costes, que hace imposible que se pueda producir la contratación.
Por eso, ha añadido que es importante analizar cómo este problema va "más allá del ámbito social, que lo tiene y es trascendente", en el ámbito económico.
JUNYENT Y VIÑAS
Por su lado, Junyent ha asegurado que el problema de la vivienda es estructural y afecta a todos los contextos, por lo que ha instado al diálogo social y ha criticado que "se habla de la vivienda como una herramienta de intercambio permanente de votos".
Viñas ha destacado la importancia de poner el foco en la salud mental de las personas que deben desplazarse desde lejos a su centro de trabajo, derivado del problema de la vivienda: "No sé si quien tiene que coger un Rodalies cada día llega al trabajo en condiciones sanas y suficientes para poder trabajar; yo diría que no".