BARCELONA, 26 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Cámara de Comercio de Barcelona ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento de la economía catalana para 2018, situándolo en el 3,1%, después de que en enero estimara un repunte del PIB catalán del 2,7% y precisara que se podría revisar a la baja si la situación política en Catalunya se agravaba.
En rueda de prensa este jueves, el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, ha afirmado que "las previsiones de ralentización de la economía no se están cumpliendo", y que los datos confirman que la economía catalana mantiene un buen ritmo de crecimiento en el primer trimestre, por encima del 3%.
Y es que según las estimaciones del gabinete de estudios de la Cámara y la Universitat de Barcelona (UB), el PIB catalán ha aumentado en el primer trimestre un 0,7% intertrimestral y podría continuar creciendo al mismo ritmo en el segundo trimestre.
"El impacto del conflicto político ha sido más limitado del previsto inicialmente", ha incidido Valls, destacando que los sectores del turismo y el comercio, que eran los que habían acusado más la crisis política en un primer momento, han retomado el crecimiento este 2018 con fuerza.
Valls ha defendido que el factor más importante que explica el buen funcionamiento de la economía catalana y española es la pertenencia a la UE: "La economía catalana está protegida por la UE y por eso vamos bien, al margen de las discusiones políticas regionales o dentro de los diferentes Estados. La pertenencia a la UE es la única garantía del crecimiento y la estabilidad".
Otros factores que han impulsado la economía catalana han sido el contexto exterior --la economía mundial creció un 3,9% en 2017--, y las condiciones financieras continúan siendo favorables, lo que hace que la economía catalana presente una inercia positiva que se prevé que dure todo este ejercicio 2018 y también en 2019.
INVERSIÓN COMO MOTOR
Además, la inversión se presenta como uno de los motores de crecimiento, lo que podría conllevar crecimientos en la productividad a medio plazo y "debería traducirse en un aumento de los salarios".
En concreto, se prevé que la inversión crezca un 5%, mientras que el consumo privado lo hará un 2,3% y el público tendrá un crecimiento más moderado, del 2,1%.
EL EMPLEO CRECERÁ POR ENCIMA DEL 2,5%
Las exportaciones tendrán un crecimiento elevado, del 5,8%, superando el de las importaciones (+4,3%), y el empleo mantendrá tasas de crecimiento superiores al 2,5% gracias al repunte de la actividad económica.
Por sectores, la industria continuará siendo el que presenta un mayor dinamismo, con un incremento del 4,5%, seguido de la construcción, con un repunte del 3,9%, la agricultura (+2,8%) y los servicios (+2,7%).