Bebida energética, a 25 de febrero de 2026, en Madrid (España). - Jesús Hellín - Europa Press
BARCELONA 25 Feb. (EUROPA PRESS) -
La coordinadora del grupo de Actividad Física y Salud de la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (Camfic), Montserrat Romaguera, ha celebrado la intención del Gobierno de prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años, ya que habían detectado una alta accesibilidad a esos productos: "No había ningún control, y muchos niños y adolescentes, atraídos por la publicidad, están haciendo un consumo de riesgo".
Las bebidas energéticas destacan por sus altas dosis de cafeína, taurina, ginseng y guaraná, que son elementos excitantes que pueden producir molestias a nivel abdominal, úlceras, ansiedad, inquietudes, temblores, dolor de cabeza e irritabilidad, y pueden generar dependencia, agitación y convulsiones, ha explicado en declaraciones a la prensa.
Además, en casos graves, pueden causar arritmias cardiacas, espasmos circulatorios, coagulación alterada e incluso síntomas similares al infarto; cuando se consumen con alcohol, aumenta el riesgo de arritmia, y si la persona tiene una patología de base, incrementa el riesgo de muerte súbita.
Romaguera ha apuntado que la Camfic ya alertó en su boletín, hace un año, de la necesidad de "regular todo este mercado", y ha reiterado su acuerdo con la iniciativa anunciada este miércoles por el Ministro de Consumo, Pablo Bustinduy.
CON AGUA DEL GRIFO BASTA
La doctora ha destacado que, tras hacer actividad física, es importante hidratarse: "La gran mayoría de personas con agua del grifo ya tendrían suficiente para compensar las pérdidas que se producen con esta actividad física".
Cuando la intensidad es más alta, lo que eso acostumbra a pasar con personas federadas o que tienen unos entrenamientos supervisados de mayor intensidad, sí se recomiendan las bebidas isotónicas, que tienen azúcares y aminoácidos ramificados que ayudan a compensar la pérdida que se produce durante el ejercicio.
Sin embargo "no deben ser nunca una bebida de mesa y menos en niños", ya que pueden ocasionar caries y aumentar el riesgo de producir obesidad.
"Nosotros insistimos: la gran mayoría de personas que hacen actividad física, con agua ya tendrían suficiente, y si es una actividad más intensa, pues bebidas isotónicas, pero nunca este tipo de bebidas mal llamadas energéticas", ha zanjado Romagosa.