Catalunya gana productividad después de la crisis y resiste a la desaceleración global

Actualizado 05/07/2019 14:20:28 CET
La directora de la Memoria Económica, Carme Poveda, durante la presentación de la Memoria Económica de Catalunya 2018
EUROPA PRESS

   BARCELONA, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

Catalunya ha ganado productividad laboral en los últimos diez años porque tiene un PIB que es ya un 6% superior al de antes de la crisis --y un PIB per cápita un 1% superior--, mientras que el número de puestos de trabajo aún es un 5% inferior, y ha resistido a la desaceleración económica global, pese a estar más expuesta a la evolución de los mercados exteriores.

Así se extrae de la Memoria Económica de Catalunya 2018, que se ha presentado este viernes en la Casa Llotja de Mar de Barcelona con el presidente de la Generalitat, Quim Torra; el presidente del Consejo de Cámaras de Catalunya, Miquel Valls; el presidente de la Cámara de Barcelona, Joan Canadell; el subdirector general del Banco de Santander y responsable de Catalunya, Luis Herrero; la directora de la Memoria Económica, Carme Poveda; el catedrático Oriol Amat y el miembro del Consejo Asesor para el Desarrollo Sostenible de Catalunya Ramon Roca.

Poveda, que ha definido 2018 como un buen año en términos económicos, ha destacado que Catalunya, que se situó en la zona alta en tasa de crecimiento del PIB en 2018 en comparación con los principales países de la zona euro, ha ralentizado su ritmo de crecimiento pero no más que el resto de economías de su entorno y ha dicho que podría crecer por debajo de la española en 2019.

DEMANDA INTERNA

La fortaleza de la demanda interna es uno de los principales factores que explican el crecimiento de la economía catalana, según ha explicado Poveda, ya que ha aportado 2,2 puntos del crecimiento total del PIB, que en 2018 alcanzó el 2,6%, una cifra idéntica a la de la economía española y 0,7 puntos por encima de la media de la Unión Europea (UE).

Otro factor positivo para Catalunya ha sido la gradual internacionalización del tejido empresarial, que se visibiliza con el hecho de que el año pasado las ventas dirigidas al mercado internacional siguieron en aumento hasta representar el 65% del total, en detrimento de las ventas dirigidas al mercado español, mientras que el número de empresas exportadoras regulares alcanzó el máximo histórico de 17.239.

Poveda también ha destacado que los sectores más dinámicos son aquellos más intensivos en conocimiento, como el sector TIC, que aumentó su Valor Agregado Bruto (VAB) un 66% desde 2007, seguido de las actividades profesionales, científicas y administrativas, con un crecimiento del VAB del 27%, mientras que los sectores de la construcción y las actividades financieras no han recuperado sus niveles anteriores a la crisis económica.

Aun así, la construcción es el sector que más ha crecido, pero sin excesos, ha apuntado Poveda, ya que su peso en la economía catalana fue del 5,4% en 2018, muy lejos del 12% que alcanzó durante el 'boom' financiero.

"MÁS INVERSIÓN EN I+D+i"

Poveda ha querido destacar los retos a los que se enfrenta la economía catalana, entre los cuales se encuentra la necesidad de aumentar la inversión en I+D+i, que en 2018 solo representó el 1,47% del PIB, frente al 2,07% de la UE.

Otro objetivo que ha planteado ha sido aumentar los sueldos, que en el primer trimestre de 2019 ya se ha conseguido recuperar "la pérdida de poder adquisitivo" de 2017, y la productividad, que en 2018 cayó un 0,8% respecto el año anterior.

Poveda también ha destacado la necesidad de conseguir un crecimiento sostenible en 2030 y ha remarcado la importancia de cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) con la intención de luchar contra la pobreza, frenar el cambio climático, reducir la desigualdad de género y aumentar la calidad del trabajo, entre otras cuestiones.

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