BARCELONA, 29 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Conselleria de Agricultura y Medio Natural de la Generalitat ultima un plan para capturar en vivo y anillar a los buitres leonados que ataquen el ganado, con el objetivo de poner en marcha un programa de seguimiento que permita conocer mejor sus movimientos y hábitos.
Fuentes de la Conselleria han señalado en declaraciones a Europa Press que desde el mes de enero se han producido seis ataques confirmados al ganado --los denunciados son más--, si bien han señalado que no son habituales en la especie y están protagonizados por unos pocos ejemplares de los más de 5.000 que viven actualmente en Catalunya.
Los buitres son una especie protegida en virtud de la ley estatal 42/2007 de Patrimonio Natural, aunque "no amenazada", como evidencia que durante los últimos 20 años la población de estas aves carroñeras se ha multiplicado por diez.
Los ataques, registrados en las comarcas pirenaicas de alta montaña, suman más de un centenar de casos confirmados en los últimos tres años: 25 en 2008, 47 en 2009 y 35 en 2010, han reseñado las mismas fuentes, sobre todo entre los meses de febrero y marzo y los de mayo y junio.
En cualquier caso, la Dirección General de Medio Natural "no ha autorizado ningún programa de persecución y abatimiento de buitres", sino el estudio de un sistema que contemple la captura en vivo mediante una red que permita seguir su rastro, han especificado.
La misma ley estatal admite el "supósito excepcional" de que los agentes rurales puedan disparar contra un buitre si es descubierto en pleno ataque contra el ganado, aunque este hecho no se ha producido "nunca", y ya en 2010 el anterior Govern tripartito autorizó espantar a estos animales mediante una normativa específica.
Parte de los ataques podrían estar debidos a la prohibición de la Unión Europea (UE) de abandonar cadáveres de animales como consecuencia de la crisis de las vacas locas, si bien la negativa ha sido levantada recientemente.
La Conselleria estudia el modo de aplicar el fin de esta prohibición en Catalunya, y en estos momentos analiza qué explotaciones ganaderas y cuántos animales podrían ser abandonados de nuevo en el medio natural.