Archivo - El presidente de Cecot, Xavier Panés, en una imagen de archivo. - Lorena Sopêna - Europa Press - Archivo
BARCELONA 28 May. (EUROPA PRESS) -
La patronal Cecot ha defendido la "resistencia y estabilización" de la base industrial catalana después de décadas marcadas por la deslocalización y la terciarización, y en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y presiones económicas, y ha reclamado medidas que permitan al sector crecer en el futuro, explica este jueves en un comunicado.
Según el presidente de Cecot, Xavier Panés, "la industria catalana está resistiendo, y lo está haciendo bien", pero ha advertido de que resistir no es el objetivo y puesto de relevancia la importancia de crecer mejor y generar más valor y productividad".
En este sentido, la patronal sostiene que el momento actual "exige" definir el modelo económico que quiere Catalunya a medio y largo plazo, con una apuesta por aquellos sectores con mayor capacidad de general valor añadido, y en el que la industria tiene un papel central.
Cecot ha presentado este jueves el primer Barómetro Industrial 2026, dirigido por el doctor en Economía y Empresa y profesor de la BSM-UPF, Oriol Montanyà, y que cifra en 32.144 las empresas del ecosistema industrial de Catalunya, que generan cerca del 19% del Producto Interior Bruto (PIB), ocupan a más de 660.000 personas y cuentan con exportaciones de más de 100.000 millones de euros.
El estudio refleja también que un 57% de los empresarios prevé que su actividad industrial se mantenga estable, como una progresiva estabilización de la actividad industrial, aunque sitúa como factores de riesgo la disponibilidad de talento, los costes energéticos o la complejidad administrativa.
Panés ha subrayado que se debe actuar sobre estos factores y ha alertado que "sin mejoras en el entorno, el problema no será resistir, sino crecer", lo que tendrá un impacto directo en la inversión y productividad.
Así, de cara al futuro la patronal ha defendido la necesidad de impulsar una política industrial orientada al crecimiento y el tamaño de las empresas, que facilite la inversión y modernización y la escalabilidad de las pymes, además de acelerar la transformación digital, una mayor conexión entre la industria y el sistema educativo, políticas que favorezcan la internacionalización, generación de valor añadido o la simplificación administrativa.