BARCELONA 20 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Clínica Cima de Barcelona ha abierto la primera unidad privada de atención al viajero en Catalunya para contribuir a paliar la actual saturación que viven los centros de vacunación internacional, algunos con largas listas de espera.
En declaraciones a Europa Press, el coordinador de la nueva Unidad de Atención al Viajero, César Morcillo, explicó que el servicio que inició su andadura el martes garantiza una "atención inmediata" al viajante "sin esperas" y con precios parecidos a otros centros del territorio.
"Se trata de ofrecer toda la información y la asistencia sanitaria necesarias antes y después de un viaje a un país considerado con riesgo para la salud", señaló Morcillo, que destacó el creciente aumento de turistas en países exóticos, incluidos los de edades avanzadas.
Según alertó el miembro del Servicio de Medicina Interna del centro las largas listas de espera en varios de los 20 centros de vacunación internacional que hay en Catalunya y la prisa con que acuden algunos viajeros a estos puntos disuade a muchos de ellos a la hora de tomar medidas de prevención, y parten a sus destinos sin vacunar lo que supone un riesgo, relató.
De hecho, constató el aumento de enfermedades tropicales e importadas en España por este motivo.
Durante la visita el profesional dará consejos médicos al viajero, que luego trasladará por escrito, le administrará las vacunas sistemáticas y específicas según el riesgo y entregará un pequeño botiquín general para el viaje, en el que se incluirán un fármaco para atajar diarreas, otro para la fiebre y suero oral, entre otros.
A la vuelta, la unidad ofrece una revisión para constatar el buen estado de salud del paciente. La fiebre tifoidea, la hepatitis A y la malaria son las enfermedades que con más frecuencia contraen los emigrados a países tropicales, las dos primeras, mediante el agua y la tercera, por la picadura de mosquitos.
BAJA VACUNACIÓN ENTRE INMIGRANTES
Morcillo aconsejó vivamente a los expedicionarios vacunarse seis semanas antes de emprender su viaje, porque las vacunas requieren este tiempo para surtir efecto. Además, se mostró preocupado por la escasa conciencia de vacunación entre inmigrantes que vuelven pequeñas temporadas a su país.
"Cuando se van de su país las resistencias que tenían a enfermedades se desvanecen", por lo que al regresar deberían tomar medidas preventivas, remachó Morcillo, que insistió en la necesidad de la pedagogía sanitaria.