Un agente de la Guardia Urbana de Barcelona (GUB) custodia uno de los 18 detenidos miembros de un grupo juvenil "violento" con epicentro de Barcelona y su área metropolitana dedicado al tráfico de drogas - AYUNTAMIENTO DE BARCELONA
BARCELONA, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -
Los Mossos d'Esquadra y la Guàrdia Urbana de Barcelona (GUB) han desarticulado un grupo juvenil "violento" con epicentro en Barcelona y su área metropolitana que se ha saldado con 18 detenidos (6 de ellos menores) relacionado con agresiones con armas blancas, robos violentos y con el tráfico de drogas.
Las detenciones se produjeron el pasado 19 de mayo en el marco de un dispositivo con entradas y registros en Montcada i Reixac, Ripollet (Barcelona) y Barcelona a domicilios de supuestos miembros de la autodenominada banda de 'Los 300', informa el Ayuntamiento de Barcelona en un comunicado este miércoles.
A los 18 detenidos, todos varones a excepción de una chica, con los delitos de pertenencia a grupo criminal, se relaciona con tenencia de armas, tráfico de drogas, robos violentos, lesiones y tentativas de homicidios y en el dispositivo se intervinieron un arma de fuego municionada, varios machetes y cuchillos, sprays de defensa, pasamontañas y defensas extensibles.
INICIO DE LA INVESTIGACIÓN
La investigación se inició en junio del pasado año, a raíz de la detección de este grupo formado principalmente por jóvenes, algunos menores de edad, que participaban de forma reiterada en enfrentamientos violentos con otros grupos.
Se constató que "ocupaban y controlaban" espacios públicos de diversos puntos de la ciudad, especialmente plazas de los distritos de Sant Andreu, Sant Martí y Nou Barris, donde se detectó un incremento progresivo de la violencia, tanto en frecuencia como en gravedad.
VIOLENCIA ESTRUCTURAL
Los investigados actuaban a menudo con el rostro cubierto con pasamontañas para dificultar su identificación y utilizaban armas blancas de grandes dimensiones, como machetes y cuchillos.
Este modus operandi incrementaba significativamente el riesgo para las víctimas, que en algunos casos sufrieron heridas graves consistentes con cortes profundos en las extremidades.
Las agresiones se producían habitualmente de forma grupal, lo que dificultaba la identificación de los principales autores y las víctimas eran mayoritariamente jóvenes, en muchos casos relacionados con otros grupos juveniles, aunque también existían episodios en los que las agresiones se dirigían a personas escogidas al azar.
TRÁFICO DE DROGAS
El tráfico de drogas, principalmente de tusi o cocaína rosa, era uno de los pilares estructurales de la financiación económica de la organización y tenían una estructura de negocio "consolidada", con reparto de ganancias, lo que reforzaba la hipótesis de una actividad criminal profesionalizada.
Los beneficios también contribuían directamente a financiar otras actividades delictivas, especialmente las vinculadas a la violencia organizada, como la adquisición de armas blancas, la logística de los desplazamientos y el mantenimiento de su capacidad operativa.
CONTENIDO AUDIOVISUAL
Los investigados reforzaban su identidad de grupo mediante contenido audiovisual y musical difundido en las redes sociales, haciendo un uso intensivo de estas redes con el objetivo de "promocionar y difundir sus actividades delictivas, así como para facilitar la cohesión y normalización de las conductas violentas".
Utilizaban las redes sociales como herramienta de comunicación, captación y proyección, publicando contenidos con simbología del grupo, exhibición de armas y referencias explícitas a actividades violentas o delictivas.