SUBDELEGACIÓN GOBIERNO LLEIDA
LLEIDA, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional, en colaboración con la Inspección de Trabajo, ha desmantelado en Lleida la tercera empresa de contratos falsos este año, en esta ocasión una panadería que en dos años ha contratado a 41 personas a las que cobraba entre 250 y 500 euros por contratos falsos para luego cobrar prestaciones por desempleo sin estar de alta en la Seguridad Social.
La subdelegada del Gobierno en Lleida, Inma Manso, ha detallado este lunes en rueda de prensa que en la operación han sido detenidas 18 personas, diez hombres --uno de ellos el propietario del establecimiento-- y ocho mujeres.
Precisamente, las dos personas que sí trabajaban en la panadería no estaban contratadas y una de ellas cobraba 400 euros por trabajar entre diez y doce horas diarias.
El fraude ocasionado a la Tesorería General de Seguridad Social supera los 130.000 euros, entre cuotas impagadas y prestaciones indebidas por desempleo, ha informado.
Según el jefe de la Brigada contra Redes de Inmigración y Falsedad Documental de la comisaría de Lleida, José Manuel García Catalán, el número de detenciones de inmigrantes con contratos falsos ha aumentado por la crisis porque los extranjeros no pueden renovar su permiso de empleo sin un contrato, y a su vez no pueden encontrar un trabajo si no tienen la documentación al día.
Por esta razón, la Policía Nacional está incrementando las investigaciones sobre este tipo de delitos, ha asegurado.
García Catalán ha concretado que la Policía busca a las personas que han sido contratadas y todavía no han sido detenidas, por lo que la operación sigue abierta.
La investigación comenzó en enero con una inspección de la Policía e Inspección de Trabajo a esta panadería en la que había un elevado movimiento de personas en relación con su facturación.
Durante las pesquisas, comprobaron que se trataba de una empresa ficticia mixta, un tipo de sociedad que amparándose en una actividad real formaliza contratos de trabajo de mutuo acuerdo con los supuestos trabajadores a cambio de dinero.
Aunque la empresa no ha pagado las cuotas a la Seguridad Social, los trabajadores ficticios conseguían al acabar el contrato cobrar prestaciones por desempleo.