BARCELONA, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -
Asociaciones de familias de alumnos cortarán las calles frente a 39 escuelas e institutos de Barcelona y Sabadell los viernes 15 y 29 de enero, de 16.30 a 17 horas, en una protesta contra la contaminación y el ruido en entornos escolares coordinada por la entidad Eixample Respira.
En una rueda de prensa telemática este jueves, el portavoz de Eixample Respira, Guille López, ha pedido que no haya más de un carril para coches en las calles que pasen frente a las escuelas, que se prohíba el aparcamiento de motos en las aceras y una reducción "drástica" de la velocidad permitida en las proximidades de los centros educativos.
López ha destacado que en muchos centros se sobrepasan los máximos legales de calidad del aire y ruido exigidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), algo a lo que se añade "la inseguridad de convivir en entornos escolares en los que más que calles, hay autopistas".
Además, el portavoz de Eixample Respira ha subrayado que, en el contexto de la pandemia de Covid-19, es necesario "más que nunca" disponer de espacio para mantener las distancias de seguridad en las entradas y salidas de las escuelas, así como garantizar la ventilación de las aulas, algo que resulta imposible, según ha dicho, con según qué condiciones de ruido y contaminación.
La presidenta de las Associacions Federades de Famílies d'Alumnes de Catalunya (aFFaC), Belén Tascón, ha defendido que la demanda de zonas de pacificación "es también una forma de educar" a los niños en su relación con el entorno y en la importancia de la sostenibilidad ambiental para hacer frente a la emergencia climática.
Tascón ha animado a todas las asociaciones de familias de Catalunya a "unirse a la revuelta escolar, no solo por una cuestión de salud o climática sino también educativa".
Por su parte, el coordinador del Grupo de Trabajo de Salud Medioambiental de la Societat Catalana de Pediatria, Ferran Campillo, ha explicado que la exposición a la contaminación del aire "tiene efectos para toda la vida", como complicaciones del asma, problemas académicos o afectaciones al rendimiento cognitivo.
Además, Campillo ha explicado que el tráfico motorizado se relaciona con el exceso de peso infantil, sufrido por entre un tercio y un cuarto de los niños; una "bomba de relojería", en opinión del pediatra, ya que se relaciona con más probabilidad de sufrir diabetes, infartos agudos de miocardio o ictus a lo largo de la vida.
Campillo se ha mostrado partidario de "aspirar a un horizonte" de eliminación total del tráfico motorizado frente a las escuelas, como mínimo en las horas de entrada y salida.
Los portavoces han exigido urgencia y contundencia a las administraciones públicas ante su demanda y también para desincentivar que las familias lleven a sus hijos en coche al colegio: "Abogamos por la escuela de proximidad, entendemos que hace barrio y entorno", ha defendido Tascón.
Algunas de las calles que se cortarán serán Aragó, València o Numància, ante centros escolares.