Una exfiscal venezolana pide sensibilidad hacia los refugiados: "A cualquiera le puede pasar"

A.Miret, R.Pulido e I.Mata
UAO CEU
Actualizado 05/12/2017 18:46:09 CET

BARCELONA, 5 Dic. (EUROPA PRESS) -

La exfiscal nacional de anticorrupción de Venezuela Romina Pulido Aletti, actualmente asilada en España, ha pedido este martes sensibilidad hacia la causa de los refugiados y ha avisado: "A cualquiera le puede pasar".

En una jornada sobre el derecho de asilo organizada por la Universitat Abat Oliba (UAO) CEU en Barcelona, ha explicado cómo perdió todo de golpe: "Para mí, ha sido muy fuerte, dejar mi vida, mi tranquilidad, unos padres a los que sabes que ya no vas a volver a ver", ha dicho, según ha explicado la universidad en un comunicado.

La jurista ha explicado su caso de búsqueda de asilo, que se inició cuando destapó una trama en la que había implicada "media asamblea legislativa", con personas del chavismo y de la oposición, por la que la presionaron para que abandonara el procedimiento, hasta el punto de amenazarla de muerte.

Pulido salió en un bote hacia Trinidad Tobago, como primera escala de un viaje precipitado que pasó por Curaçao, Ámsterdam, París y, finalmente, Barcelona, y ha añadido que la adaptación en la capital catalana fue más dura de lo que creía, a pesar de saber el idioma y tener estudios.

"UNA GUERRA"

La exfiscal también ha expresado su preocupación por la situación de Venezuela, sobre la que ha afirmado: "Para los venezolanos, de una forma u otra, lo que está pasando es una guerra, aunque no le den ese nombre. Te pueden matar por un par de zapatos".

En la mesa redonda ha participado también la responsable del programa de Migración de Càritas Diocesana de Barcelona, Imma Mata, y el coordinador del Comité para la Acogida de las Personas Refugiadas de la Generalitat de Catalunya, Àngel Miret.

Mata ha remarcado que el asilo no supone un acto de solidaridad, sino que cuando el Estado lo concede, cumple con "su obligación", ha dicho, y ha remarcado que se trata de compromisos plasmados en instrumentos jurídicos como la Convención de Ginebra o el Sistema Europeo Común de Asilo.

Pese a esto, "el Estado español es muy restrictivo a la hora de conceder el estatus de refugiado", aunque ha admitido que la ratio de asilos concedidos ha subido a raíz de la multiplicación de solicitudes de personas venidas de Siria.

Ha añadido que el itinerario diseñado por la administración central prevé que el refugiado alcance su autonomía en un plazo poco realista, y ha afirmado que Càritas no forma parte del plan estatal porque no creen "en esta forma de trabajar con las personas", sino que apuestan más por procesos que por plazos.

"VIDA DESTROZADA"

Miret ha observado que una persona refugiada suele llegar "con la vida destrozada" y con un trauma que se manifiesta en el llamado paréntesis mental, por lo que necesita una estructura de intervención concreta.

El responsable del Comité ha señalado tres áreas en las que trabajar para normalizar su vida: "Lengua, socialización y búsqueda de trabajo e información", y ha asegurado que la Generalitat trata de cubrirlas con mentoría social --que puso en marcha en verano--, la renta garantizada de ciudadanía (RGC) y actuaciones sobre vivienda.