Actualizado 08/03/2021 21:20 CET

Unas 4.500 personas se concentran en Barcelona para reivindicar los derechos de las mujeres

Un grupo de mujeres se hace una 'selfie' en el Paseo de Gràcia de Barcelona, pocos minutos antes de iniciarse la concentración unitaria convocada por la Vaga Feminista en ocasión del 8M, este lunes 8 de marzo de 2021.
Un grupo de mujeres se hace una 'selfie' en el Paseo de Gràcia de Barcelona, pocos minutos antes de iniciarse la concentración unitaria convocada por la Vaga Feminista en ocasión del 8M, este lunes 8 de marzo de 2021. - DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS

   BARCELONA, 8 Mar. (EUROPA PRESS) -

La manifestación unitaria de los colectivos feministas en Barcelona, que se ha celebrado en el Passeig de Gràcia, ha contado con 3.600 personas inscritas, aunque cientos más se han acercado hasta la céntrica calle barcelonesa --hasta 4.500 según datos de la Guardia Urbana-- para reivindicar los derechos de las mujeres en el marco del 8M.

La concentración, estática y dividida en ocho tramos entre la avenida Diagonal y la Gran Via, ha comenzado sobre las 18.30 horas, y a las 19.20 horas ha tenido su momento álgido con un minuto de silencio y el encendido de luces lilas por las mujeres asesinadas a causa de la violencia machista.

La protesta se ha desarrollado en un ambiente festivo, con música y baile, y un espectáculo de teatro espontáneo en el cruce entre la calle Aragó y paseo de Gràcia; y han participado mujeres de todas las edades, familias y también hombres, que podían participar en dos de los tramos mixtos previstos por la organización.

El colectivo Vaga Feminista, que ha convocado la concentración, ha velado durante su desarrollo por el mantenimiento de las distancias de seguridad --previstas de 2,5 metros cuadrados entre las participantes-- pero la afluencia de gente ha sobrepasado las previsiones, aunque el uso de la mascarilla ha sido generalizado.

En declaraciones a Europa Press, una de las portavoces del colectivo, Dolores Pulido, ha reiterado la necesidad de salir a la calle pese a la pandemia, con medidas de seguridad, por la situación que viven las mujeres trabajadoras, y ha calificado de éxito la manifestación: "Ha ido muy bien, hemos llenado todas las plazas que teníamos previstas".

"Lo de hoy toma el pulso de cómo está el movimiento feminista, que trabaja cada día durante todo el año en diferentes ámbitos de la vida, a nivel laboral, a nivel de las instituciones, a nivel asociativo, en las escuelas, en las universidades y en los institutos", ha añadido Pulido, que ha celebrado la participación de todo tipo de mujeres, desde estudiantes a jubiladas.

EL MANIFIESTO

Aunque no lo han leído durante la concentración, Vaga Feminista ha difundido un manifiesto en el que han lamentado que la pandemia no les haya permitido visibilizar la lucha feminista de forma más unitaria y multitudinaria, aunque han afirmado que eso no frenará sus reivindicaciones: "No renunciaremos a tomar las calles, no tendremos miedo, estaremos en miles y miles de territorios".

También han alertado de que "el anteproyecto de ley de libertad sexual hecho público recientemente por el Gobierno español puede suponer un retroceso y criminalización de las trabajadoras sexuales y otros colectivos ya marginales, como las personas sin hogar o las personas racializadas".

En el texto han exigido "cambios estructurales" en la legislación contra la violencia machista, así como la derogación de la ley de extranjería, el reconocimiento del derecho al aborto, los derechos de trabajadoras del hogar y los cuidados y otras peticiones relativas al cambio climático y los problemas de vivienda.

PROTESTA EN LOS DOMICILIOS

La manifestación se ha dado por terminada poco antes de las 20 horas, aunque el mismo colectivo Vaga Feminista ha organizado una acción de protesta para las 21 horas des este mismo lunes desde los domicilios, con el objetivo de que "mujeres que se sienten más seguras sin salir de casa" a causa del Covid-19, puedan participar de la protesta.

La acción consistirá en decorar los balcones de las casas con elementos lilas o banderas feministas, "en apoyo a las trabajadoras esenciales", y en hacer ruido y luces para recordar la brecha salarial que sufren las mujeres, también en servicios como sanidad y los cuidados.