Publicado 03/02/2021 19:32CET

Fiscalía ve presunto delito ambiental en el incendio en una fábrica de Montornès (Barcelona)

La empresa Ditecsa tras el incendio del 11 de diciembre de 2019 en un polígono de Montornès del Vallès.
La empresa Ditecsa tras el incendio del 11 de diciembre de 2019 en un polígono de Montornès del Vallès. - EUROPA PRESS - Archivo

"Supuso un desastre ecológico de la mayor magnitud", según el fiscal

BARCELONA, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía de Barcelona ha denunciado a la empresa Ditecsa de Montornès del Vallès (Barcelona) y a sus responsables por un presunto delito ambiental por el incendio en la industria el 11 de diciembre de 2019, que comportó la evacuación de personas en un radio de 500 metros y el vertido de residuos tóxicos en el río Besòs.

Fuentes fiscales han explicado que el Juzgado de Instrucción 2 de Granollers (Barcelona) ya ha admitido la querella y el escrito, consultado por Europa Press, ve en los hechos un presunto delito contra los recursos naturales y el medio ambiente además de un presunto delito relativo a la protección de la flora y la fauna.

El fiscal delegado de Medio Ambiente, Antoni Pelegrín, relata en la querella que, a lo largo de los años, "la empresa fue incrementando progresivamente y de forma notable la valorización de disolventes usados en aquellas instalaciones", hasta conseguir licencia para tener un 80% de residuos peligrosos y autorización para tratar hasta 8.650 toneladas de disolvente cada año, a condición de tomar varias medidas para prevenir riesgos.

Afirma que los responsables de la empresa "eran conscientes de que aquel progresivo incremento de la producción de disolvente reciclado implicaba un importante acopio de residuos tóxicos y peligrosos, no se realizaba de manera correcta y respetando la normativa" ambiental de gestión de productos peligrosos.

Así lo constataron inspecciones en 2011 y 2012, en las que se hallaron residuos peligrosos "a la intemperie y sin recogida específica de fugas y posibles vertidos", además de residuos para los que la empresa no tenía autorización.

En octubre de 2019, unos dos meses antes del incendio, una inspección detectó, entre otras irregularidades, que la empresa almacenaba residuos por encima de la capacidad máxima permitida: la industria fue multada con 10.000 euros, asumió su responsabilidad y la sanción, reducida al 40%, el 20 de noviembre.

SIN FORMACIÓN PARA EMERGENCIAS

Afirma que, además, los responsables "sabían que los trabajadores de la planta no estaban formados realmente para reaccionar correctamente en caso de que alguno de los bidones reaccionara con humo o fuego", y señala que eso implicaba aceptar que, en caso de accidente, la respuesta sería inadecuada.

"Aquella situación de incumplimientos graves de toda la normativa ambiental" comportó el incidente durante el turno de noche del 11 de diciembre de 2019, cuando un empleado hacía su tarea habitual mezclando disolventes sin saber que había restos de otra sustancia, que causó el incendio.

MUERE EL 99% DE LA FAUNA

El fiscal señala que el vertido de residuos durante el incendio afectó al caudal del río Besòs y lo dejó "con una calidad nefasta que hacía imposible que desde los puntos de vertidos al río hasta la desembocadura en el Mediterráneo se pudiera mantener la vida acuática existente".

Señala que los efectos medioambientales duraron días y "supuso un desastre ecológico de la mayor magnitud de los que se recuerdan últimamente en todo el territorio español".

"La mezcla descomunal de compuestos tóxicos y peligrosos que llegaron al río debido a aquellos vertidos y que duró días causó un daño muy grave para el equilibrio de los ecosistemas" del río Besòs, causó la muerte de centenares de peces --en unos días murió el 99% de la fauna-- y el fiscal advierte de que la afectación será crónica.

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