La Fundació Bofill reclama en una campaña un plan de choque contra el abandono escolar - FUNDACIÓ BOFILL
BARCELONA, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Fundació Bofill ha impulsado una campaña en la que reclama un plan de choque contra el abandono escolar que permita, en el plazo de una legislatura, situar a Catalunya por debajo del objetivo europeo del 10% de abandono.
La entidad ha iniciado una campaña social y un manifiesto para pedir que, "de una vez por todas", se aborde el abandono escolar como el gran reto educativo y social que tiene Catalunya y que afecta cada año a miles de jóvenes.
La campaña quiere concienciar del volumen de jóvenes que cada año abandonan los estudios e interpela a toda la sociedad, por lo que ha impulsado un manifiesto abierto a la firma de entidades y a personas a título individual.
El plan de choque de la fundación contra el abandono escolar prematuro en Catalunya para reducirlo en cuatro años articula una serie de recursos y medidas para prevenir, intervenir y compensar la ruptura con los estudios, que implican a la Conselleria de Educación de la Generalitat, el mundo local, escuelas e institutos.
Entre las medidas propuestas figura la identificación de los jóvenes con mayor riesgo de dejar los estudios, la cobertura de necesidades para evitar que la carencia de recursos económicos sea un impedimentos para la continuidad educativa, apoyo de orientación y acompañamiento y una oferta postobligatoria suficiente y planificada para "no dejar a nadie fuera".
Tras décadas de reducción considerable de las cifras de abandono escolar prematuro en Catalunya, los últimos datos publicados --EPA de enero de 2023-- muestran un "estancamiento" de este descenso, y se calcula que en 2022 más de 97.000 jóvenes --11 alumnos por hora-- dejaron el sistema educativo sin haber acabado sus estudios postobligatorios.
La fundación señala que las consecuencias de abandonar el sistema son muy negativas ya que los jóvenes que no se gradúan en ESO o no continúan estudios sufren el doble de paro, tienen cuatro veces más posibilidades de acabar haciendo un trabajo manual no cualificado o uno de cada tres que abandonan prematuramente tienen dificultades para pagar la vivienda.