BARCELONA, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -
La Fundació Pere Tarrès alertó hoy de la presencia de un nuevo perfil de menores inmigrantes no acompañados invisible formado por chicas rumanas y subsaharianas que llegan a Catalunya sin saber que tienen que prostituirse, y que son muy difíciles de detectar por los sistemas de protección y acostumbran a quedar fuera de los circuitos de atención.
Así lo revela el estudio 'Los menores migrantes no acompañados en Catalunya. Estado actual y nuevas tendencias'. La directora de la investigación, Violeta Quiroga, explicó a los medios que el porcentaje de chicas que sabe que su destino es la prostitución es muy minoritario, y que en muchas ocasiones los cuerpos policiales son los que acaban teniendo constancia de su situación cuando se hacen redadas.
Las rumanas acostumbran a tener unos 17 años y llegan acompañados de un "medio novio", que acaba siendo su proxeneta. Estas chicas niegan ser menores de edad porque desconocen que tienen unos derechos, y para no perjudicar su situación por los lugares en los que trabajan.
Quiroga alertó que las de origen rumano entran a Catalunya de forma legal, ya que forman parte de Europa, y tienen una partida de nacimiento falsa que asegura que es mayor de edad. Por contra, las subsaharianas llegan con documentación falsificada a origen que acredita que tienen entre 18 y 22 años.
La aparición de su situación en la prensa, como pasó a principios de otoño con unas fotografías sobre prostitutas subsaharianas en la Rambla de Barcelona, conlleva la mayor invisibilidad de las menores, porque se esconden al aumentar los controles policiales. La misma situación se dio en el año 2001, según explicó la investigadora.
No suponen un gran volumen en el conjunto de menores extranjeros no acompañados, pero "indiferentemente de que haya uno, dos o tres, son menores y tienen derechos", espetó Quiroga.
MENDICIDAD Y HURTOS
Otro de los perfiles invisibles son el de menores de la Europa del Este con familia extensa o red social que se dedican a la mendicidad y los hurtos, en muchas ocasiones porque les obligan. Este es el caso de menores rumanas que acuden a España y Catalunya con novio y los padres de este.
La investigación señala que se trata de menores "insuficientemente acompañados", ya que a pesar de que no han venido completamente solos, no reciben la atención que merece un menor o se quedan solos en el recorrido. Esta situación se da principalmente entre chicas marroquíes a cargo de familiares o compatriotas, rumanas a cargo de suegros y maridos y las que se ven obligadas a prostituirse.
Los cinco colectivos de menores invisibles detectados en el estudio son: marroquíes que viven en la calle, marroquíes que viven con familia extensa pero "buscandose la vida en la calle", marroquíes con red social, menores de la Europa del Este con familia extensa o red social y chicas de Europa del Este trabajadoras del sexo.
MÁS COORDINACIÓN
Quiroga señaló que el camino para solucionar la invisibilidad de estos colectivos es aumentar y mejorar la coordinación entre todas las partes implicadas, desde cuerpos policiales hasta entidades. Criticó también las "malas prácticas" que se producen por la falta de coordinación entre las comunidades que hace que los menores vayan pasando de unas a otras para ir salvando su situación.
Catalunya vivió un período de gran afluencia de menores inmigrantes no acompañados que tuvo su punto álgido en 2002, cuando se produjo un momento "muy complicado", pero los últimos datos revelan que la tendencia es a la baja y a la normalización en la atención.
El 85% de menores inmigrantes no acompañados que entran a España lo hacen de forma irregular. Del total, el 41% entra por Andalucía, el 31% por las Islas Canarias y el 14% por Barcelona, en avión o autocar principalmente. El 95% de ellos decide emigrar personalmente, en búsqueda de mejores condiciones y por problemas familiares.
El estudio ha detectado por primera vez un pequeño colectivo de menores inmigrantes que emigran en búsqueda de éxitos deportivos. Así, han encontrado casos de menores que llegan a Catalunya para ser atletas, bailarinas, karatekas y futbolistas --dos de ellos de Camerún que deciden quedarse tras conocer al ex jugador del FC Barcelona Samuel Eto'o--.