BARCELONA 2 Nov. (EUROPA PRESS) -
El funicular del Tibidabo inicia hoy sus trabajos de reforma, por lo que cerrará al público durante cuatro meses y no reabrirá hasta febrero de 2007. La renovación, que tiene un coste de 1,85 millones de euros, consistirá en dotarlo de un nuevo motor, mejorar la sala de control y rehabilitar la estación inferior, del Doctor Andreu.
La principal intervención consiste en la renovación total de la maquinaria motriz del funicular, con la sustitución de las correas, del reductor, el motor eléctrico y los sistema de freno de emergencia, así como la instalación eléctrica, según informó hoy el Ayuntamiento de Barcelona.
Con esta reforma, el funicular duplicará su frecuencia de viajes, al pasar de los 4 a los 8 viajes por hora, y la capacidad de transporte, al pasar de los 720 pasajeros por hora actuales a los 1.500 viajeros por hora, que se prevé en el futuro, cuando finalicen las obras.
MODERNIZADO EN DOS OCASIONES.
El funicular, con el trazado más largo de toda Catalunya, todo en línea recta, se inauguró en 1901 y se modernizó en dos ocasiones: en 1922 y en 1958, reforma que actualmente todavía perdura. En la estación inferior, enlaza con el tranvía Blau, que a la vez permite en el enlace con los Ferrocarriles de la Generalitat.
La velocidad de este medio de transporte, que ayuda a superar un desnivel de 275 metros con una pendiente máxima del 25,7%, alcanza los 4,1 metros por segundo y tiene una capacidad de 113 personas por vehículo.