BARCELONA, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Govern ha concedido una ayuda de hasta un máximo de 975.000 euros a Barat Alte para abordar acompañar la inversión de la compañía en la planta de Bosch en Lli d'Amunt (Barcelona), en el marco del proceso de reindustrialización.
Lo han explicado este viernes el presidente de la Generalitat, Pere Aragons, y el conseller de Empresa y Trabajo, Roger Torrent, en una visita a las instalaciones, según un comunicado del Govern.
La ayuda se ha canalizado a través de la dirección general de Industria mediante el instrumento de apoyo a la reindustrialización que desarrolló en 2021 como actuación prioritaria del nuevo Pacte Nacional per a la Indústria (PNI).
La compañía francesa, referente en la construcción de módulos sanitarios para el mercado ferroviario, prevé invertir como mínimo 5 millones de euros en la nueva fábrica y contratar a 60 trabajadores de Bosch.
El proyecto de reindustrialización, que se prevé alargar hasta finales de 2024, consiste en la internalización de procesos que ahora se compran fuera de Catalunya, como los cuadros eléctricos, sistemas de control, depósitos, paredes y piezas mecanizadas, entre otros.
Paralelamente, Barat Alte prevé dejar antes de enero la planta que tiene en alquiler en Parets (Barcelona), y traspasará su centenar de trabajadores a Lli d'Amunt, han explicado fuentes sindicales a Europa Press.
ARAGONS
Aragons ha explicado que se comprometieron, cuando se anunció el cierre de la planta por parte de Bosch, a trabajar para evitarlo o bien para garantizar la continuidad industrial y una salida digna para los trabajadores.
"Un año y medio después, podemos decir que este proceso que iniciamos, y que parte del compromiso de marzo de 2021, culmina de forma satisfactoria", ha añadido.
Torrent ha defendido que el objetivo del Govern es reindustrializar Catalunya y que, por ello, buscan captar inversiones extranjeras.
ACUERDO SINDICAL
De hecho, la compañía y la representación de los trabajadores de la planta de Bosch acordaron en mayo la contratación de hasta 60 personas hasta 2024, y ahora se ha dado por finalizada la mesa de negociación.
La comisión para la reindustrialización de la planta se constituyó a mediados de 2021 y se ha ido reuniendo una vez al mes, y durante este tiempo se ha encargado de elaborar el cuaderno de ventas y el estudio de campo que se pasó a las distintas empresas para captar sus inversiones, entre otras tareas.
El 30 de junio de este año tuvo lugar el cierre definitivo de las instalaciones, aunque la fábrica, en fase de desmantelamiento, estaba inoperativa desde el pasado 27 de abril.
CIERRE DE BOSCH
La multinacional alemana comunicó al comité de empresa a finales de febrero del año pasado su intención de cerrar la planta, lo que iba a dejar a 336 empleados sin trabajo, en un anuncio que se produjo pocos meses después de la intención de cierre de la planta de la misma compañía en Castellet i la Gornal (Barcelona), dedicada a los limpiaparabrisas.
En febrero de 2021, Bosch explicó que decidió cerrar la planta de Lli d'Amunt para transferir la producción a otra que tiene en Wroclaw (Polonia), más grande y por tanto más rentable y competitiva, según argumentó.
De hecho, la compañía justificó el cierre de la planta catalana por la caída de la demanda del mercado de servofrenos convencionales de vacío ante el incremento del uso de servofrenos electromecánicos.