El hermano del desaparecido en Sant Andreu (Barcelona) en 2020 dice que el acusado "tenía armas"

Sostiene que dijo que había un líquido que hacía que "en 48 horas no quedase resto ni de dientes"

Archivo - Fachada del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya.
Archivo - Fachada del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya. - David Zorrakino - Europa Press - Archivo
Europa Press Catalunya
Publicado: jueves, 12 febrero 2026 14:07

BARCELONA, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -

El hermano del desaparecido en Sant Andreu de la Barca (Barcelona) el 11 de mayo de 2020 ha asegurado que el acusado tenía armas en la nave en la que se perdió el rastro de la víctima, en concreto, una escopeta y una ametralladora, así como munición.

Así lo ha manifestado este jueves durante la cuarta sesión del juicio con jurado popular que se celebra en la Audiencia de Barcelona, en la que ha dicho que, aunque no sabe si el acusado habitualmente iba armado, en una ocasión le enseñó una pistola que se sacó del pantalón.

El testigo ha explicado que su hermano --cuyo cuerpo no ha aparecido-- y el acusado eran socios de una plantación 'indoor' de marihuana valorada en entre 70.000 y 80.000 euros, ubicada en la nave de Sant Andreu, en la que hubo un robo.

Lo sabe, ha dicho, porque él y su hermano eran los encargados de vigilar el cultivo durante la noche y que el día previo al robo el acusado les dijo que se fueran, que llevaban una semana allí y que estarían cansados; a la mañana siguiente su hermano lo llamó y le pidió que fuese a la nave: "No había nada ya".

Aunque al principio la víctima no sospechó de su socio, e incluso se enfadó cuando su hermano le sugirió esta posibilidad, el día anterior a su desaparición dijo que sabía que el autor había sido el procesado y decidió enviarle un mensaje: "Mañana me tienes que dar 70 de los grandes".

El testigo sabe que al día siguiente, el 11 de mayo de 2020, su hermano y el socio mantuvieron una discusión "muy grande" por teléfono y que el primero fue a ver al procesado a la nave en la que finalmente se le perdió el rastro.

Tras horas sin tener noticias de él, los familiares fueron a buscarlo a la nave, que estaba cerrada.

El acusado se presentó la mañana del 12 de mayo diciendo "que él no había sido, que él también estaba dispuesto a ayudar a buscar", pero que su actitud era muy fría y que no participó en las batidas para tratar de localizarlo.

El hermano de la víctima ha asegurado que le dejó entrar en la nave, "que estaba más limpia de lo normal", pero que no se quedó tranquilo y regresó al día siguiente, aunque no pudo volver a entrar porque el procesado se dio a la fuga en una furgoneta.

Sobre el móvil de su hermano, que tampoco se ha encontrado y que dio señal hasta el día siguiente a la desaparición en Gavà (Barcelona), el testigo ha dicho que el procesado se sabía el patrón de desbloqueo del dispositivo porque él mismo le había proporcionado ese terminal.

Asimismo, ha explicado que en una ocasión le preguntó a quien la Fiscalía acusa de un delito de homicidio qué pasaría si alguien entraba a robar la marihuana y que el procesado le contestó "que había un líquido que se metía en un cubo, en una bañera, y en 48 horas no quedaba resto ni de dientes".

El testigo ha descartado que la víctima pudiese haber desaparecido de forma voluntaria, ha asegurado que siempre contestaba al teléfono y que sus hijas significaban "todo" para él.

EL COCHE

Sobre el vehículo de la víctima, un Audi de color azul eléctrico, que continúa desaparecido, una testigo ha asegurado que creyó verlo en Gavà --el lugar donde su móvil da conexión por última vez-- el día de los hechos, horas después de la desaparición, aparcado frente a una entidad bancaria.

La testigo, que conoce a la víctima desde que era un niño, ha dicho que le "pareció" que era su coche porque era muy parecido, que dentro había un chico, pero que no está segura de si era el desaparecido porque no la saludó.

Sin embargo, otro testigo ha explicado que vivía en esa zona en la fecha de la desaparición y que tenía un vehículo de las mismas características que el de la víctima, que solía aparcar ahí, y que ha reconocido en las imágenes que se le han mostrado.

LOS HECHOS

La Fiscalía y la acusación particular, que solicitan 15 años de prisión para el acusado, sostienen que la víctima acudió a la nave de Sant Andreu alquilada por su socio la mañana del 11 de mayo de 2020 tras descubrir que había sido éste quien, fingiendo un robo, se había quedado con la marihuana de ambos.

Aseguran que el acusado acabó con la vida de la víctima sin que hasta el momento se haya podido determinar la manera, puesto que no se ha recuperado ni el cadáver, ni su coche ni su teléfono móvil.

Sostienen que, posteriormente, sobre las 12.24 horas el procesado abandonó Sant Andreu en su furgoneta, dejando su móvil en la nave industrial pero llevando consigo el del fallecido, que abandonó en la localidad de Gavà y que se apagó al día siguiente por falta de batería.

La defensa, por su parte, reconoce que ambos se reunieron en la nave de Sant Andreu y que "hablaron de cuestiones económicas", en concreto, de un dinero que la víctima le debía al procesado.

Después de que el procesado le dijera que le pagase "como buenamente pudiera", dado que la víctima tenía problemas económicos, la defensa sostiene que esta se despidió diciendo que había quedado con otro individuo en Gavà y abandonó la nave, mientras que el procesado se quedó trabajando en el lugar.

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