SALOU (TARRAGONA), 25 (EUROPA PRESS)
El hijo del alcalde de Salou (Tarragona) y concejal de Urbanismo, Esteve Ferran Gombau, negó hoy las acusaciones de prevaricación por la compra y venta de fincas que se revalorizaron por una supuesta información privilegiada por su cargo y las calificó de "falsas, inciertas y manipuladas".
Ferran manifestó su deseo de colaborar para que se aclaren los hechos. Según dijo, "lo único que me queda para salvar cierta honorabilidad, es que el tema se averigüe por la Fiscalía y por ello, nos ponemos a su disposición porque no hay nada a esconder".
El concejal negó que dispusiera de esta información privilegiada ya que el plan urbanístico, cuando hizo la operación, ya había sido expuesto públicamente.
La semana pasada se público que Ferran adquirió una finca en el año 2000 por 30.000 euros y la vendió después por 500.000. Además, se apuntaba a una recalificación de los terrenos de rústicos a urbanos.
Ferran negó esta recalificación y explicó que a pesar de que la finca era urbana urbanísticamente y catastralmente desde los años 90, notarialmente figuraba aún como rustica "porque los notarios copian literalmente la descripción de la finca". Pero argumentó que la empresa que la adquirió prefirió su actualización.
El concejal acusó a los afectados por las expropiaciones del barranc de Barenys de estar detrás de estas informaciones que, según él, "ya han hecho un daño irreparable". Por ello, está decidido a actuar judicialmente.
Ferran dijo haber cometido un error que es "pensar que con buena fe y con la verdad por delante se puede ir a todas partes, pero en la jauría de la política no es así".
A los que han hecho las acusaciones les ha dicho "que han conseguido lo que querían y pueden estar contentos porque el mal es completamente irreparable e irreversible", pero también les ha recordado que la expropiación de las fincas se realizará porque el proyecto de desvío del barranco es necesario.
Respecto si a día de hoy repetiría la operación de compra-venta, aseguró que sí, aunque antes dimitiría porque le preocupa el daño que este asunto puede hacer a los compañeros del partido y a su padre porque "es una forma de reventar las elecciones; como no pueden con el padre, van a por el hijo".
Por otro lado, desde el equipo de gobierno negaron que el Tribunal de Cuentas estuviera investigando el ayuntamiento por los expedientes abiertos a un tesorero y un interventor municipal y también desmintieron que los expedientes fueran porque estos habían denunciado irregularidades urbanísticas. Según se explicó, el Tribunal no ha solicitado hasta el momento datos sobre el tema al consistorio.