BARCELONA, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Conselleria de Interior ha criticado este viernes que el Ayuntamiento de Barcelona utilice el recorte de la convocatoria de plazas de Mossos d'Escuadra como estrategia política para ganar réditos electorales.
Según han informado fuentes de Interior, su intención es evitar que proliferen ese tipo de prácticas a costa del Cuerpo, afirmando que "no se va a permitir que suceda".
En rueda de prensa celebrada este viernes el director de los Mossos d'Esquadra, Manel Prat, ha asegurado que este recorte responde a la coyuntura económica pero que estas 200 plazas de diferencia se asumirán en futuras convocatorias, puesto que el plan para que en 2015 haya 18.300 mossos "se cumplirá".
En la misma rueda de prensa, la tercera teniente de alcalde, Assumpta Escarp, ha recordado que la ratio de agentes pactada por el Parlament se debe de cumplir, y ha asegurado que, hasta el momento sí que se ha cumplido con el 23% que corresponde a Barcelona de cada una de las nuevas promociones de agentes.
Fuentes del Ayuntamiento han asegurado que pedir que se cumpla esta ratio y lamentar el recorte de plazas no responde a una estrategia electoral, sino que, en tanto que es competencia de Interior es un tema político y tiene que ser tratado por este estamento.
Por ese motivo, han querido distinguir el trabajo diario de los agentes, de las políticas de seguridad que entienden que sí están legitimados a tratar.
Por ese motivo, en el balance sobre servicios sociales básicos de Barcelona, el alcalde Jordi Hereu ha calificado la decisión del Govern de "desacierto, sobre todo por parte de quienes han hecho bandera de ello", y lo ha contrapuesto a la incorporación de 1.000 agentes de la Guàrdia Urbana por parte del Consistorio.
"Que sea la primera decisión efectiva de CiU en el Govern, después de cuatro años de darnos la paliza, y que encima, tengamos que aplaudir... No estoy dispuesto", ha añadido el alcalde, recordando que siempre ha reclamado más agentes para Barcelona.