BARCELONA 4 Jun. (EUROPA PRESS) -
L'Aquàrium de Barcelona ha habilitado, como cada año, un tanque para que los visitantes puedan observar el proceso de reproducción de las sepias, que mueren por hacer el amor hasta la extenuación, ha informado el centro este miércoles en un comunicado.
Durante la primavera las hembras de sepia suben hasta la superficie para encontrarse con los machos, que luchan entre ellos de forma desesperada para poder cruzarse con el mayor número de hembras posibles.
Una vez se encuentran, el macho adopta "impresionantes cambios de color" al tomar un rayado similar al de las cebras en el dorso y un rosado en el vientre para atraer a su pareja y, cuando ésta le acepta, introduce su brazo copulador para liberar el contenido de su cápsula seminal en el interior de la hembra.
"Este sensual espectáculo tiene lugar mientras ambos individuos se miran, cara a cara, y permanecen abrazados por sus tentáculos durante varios minutos", y una vez culmina el proceso, la hembra pone alrededor de 500 huevos en forma de racimo sobre plantas y conchas, los que puede tintar para que pasen desapercibidos.
Tras la puesta de huevos, las sepias continúan el apareamiento "ininterrumpidamente", de forma que la actividad sexual puede durar varios días y, al ser de tanta intensidad, muchos individuos acaban muriendo de agotamiento, y sus cuerpos inertes son devorados por sus compañeros cefalópodos.