Portada del libro 'Rodoreda Paisatges' - IEC/FUNDACIÓ MERC RODOREDA
BARCELONA, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -
La escritora y periodista cultural Merc Ibarz y la fotógrafa Carme Esteve "siguen los pasos" de la escritora Merc Rodoreda en 'Paisatges Rodoreda', un libro que combina fotografía y texto editado por el Institut d'Estudis Catalans (IEC) y la Fundació Merc Rodoreda.
El libro se publica coincidiendo con el 38 aniversario de la muerte de la escritora, y es un "viaje literario" por su biografía, siguiendo un orden cronológico, según ha explicado en rueda de prensa este martes Ibarz, encargada del texto.
Así, el primer capítulo, 'La ciutat que no tornar', está dedicado a sus primeros años de vida en Barcelona, de 1908 a 1939.
Le sigue un bloque de seis capítulos dedicados a su exilio: 'Del Mas Perxés a Roissy-en-Brie' (Francia), 'Sota les bombes fins a Llemotges (Francia)', 'Bordeus després d'una altra guerra (Francia)', 'Una casa incerta a París (Francia)', 'L'obra floreix a Ginebra (Suiza)' y 'Viena, una nit' (Austria).
Cierran la obra dos capítulos centrados en su retorno a Catalunya: 'La Barcelona que hi és i no hi és' y 'A casa. Romany de la Selva (Girona)'.
"NÓMADA POR FUERZA"
Ibarz ha dicho que considera que los paisajes de la vida de una persona son elocuentes siempre, pero que lo son especialmente en la vida "nómada por fuerza" de Rodoreda (1908-1983).
Así, las autoras del libro han viajado durante un año para configurar un mapa de los paisajes en los que vivió la escritora, que remiten también de forma "inevitable" a sus espacios literarios.
Según ha explicado Ibarz, el libro combina textos suyos y selecciones de la obra y la correspondencia de Rodoreda, así como de otros autores, que ayudan a poner en contexto las imágenes, explicando qué hacía la escritora en ese momento de su vida.
LA FOTOGRAFÍA
A su vez, las imágenes son, según Esteve, fotografías que buscan transportar al lector a la vida de Rodoreda: "He intentado fotografiar buscando tanto la poética como una visión que pudiera haber tenido Rodoreda".
Ha destacado el papel que tienen la luz y el color en sus fotografías, que ha intentado que coincidieran con los que vio la escritora, visitando los lugares en los mismos momentos del año que ella.
También ha remarcado que la ausencia de personas en sus fotografías no es algo casual: "Con la ausencia de la gente, busco la presencia de Rodoreda", ha dicho, lo que a su juicio es algo que logra el libro en su conjunto.