Ejemplar de 'Malaveïna' en el Castell de Peralada. - COLUMNA
GIRONA, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -
El escritor gerundense Martí Gironell ha publicado 'Malaveïna' (Columna), una novela en la que recupera la historia de los jardines de Peralada y reivindica la transmisión del conocimiento ancestral y las figuras femeninas.
En una entrevista con Europa Press, el autor ha explicado que hacía tiempo que quería ambientar una novela en los jardines del Castell de Peralada, en el Empordà (Girona), y contar sus particularidades y la intención que tenían los condes al encargar los jardines.
"El diseño te hace dar vueltas sobre ti mismo en espiral. Pensé que era chula la utilización de la naturaleza y el lenguaje del diseño de las flores y las plantas, especialmente en contraste con la visión de las plantas por su utilidad", relata.
MALA VECINA
'Malaveïna', que se publica en castellano en Destino, se vertebra también a partir de la figura mítica de una mujer --llamada popularmente Malaveïna, 'mala vecina'-- que vivía a las afueras del pueblo de Garriguella, y que conocía el poder curativo de la naturaleza, por lo que mucha gente acudía a ella para obtener remedios y ungüentos.
A la vez, plana sobre la historia un sentimiento antifrancés, muy arraigado en la época y ejerciendo como contrapunto "un punto más violento", así como un trama sobre el amor ente distintas clases sociales.
Con ello, el escritor traza una trama a través del lenguaje sobre las flores y las plantas que documenta la historia de Peralada, pero que actúa a la vez como reivindicación de las figuras femeninas que tenían y transmitían el conocimiento ancestral, y que a menudo se han asociado a "cosas maléficas".
TRANSMISIÓN Y CONOCIMIENTO ANCESTRAL
Gironell ha epuntado que, en su casa en Besalú (Girona), siempre se transmitió el conocimiento sobre la naturaleza, por lo que con la novela también quiere romper una lanza a favor de este legando, al que a menudo "se le da la espalda".
"Cada vez hay más conciencia de que la parte más ancestral, tradicional, debe formar parte. Pese al avance tecnológico, si no contamos con la naturaleza lo tenemos complicado para seguir avanzando", ha reflexionado el autor, que cree que esta mirada no es incompatible con el progreso científico.
Cree que el ser humano ha ido tomando el espacio natural a lo largo de los años: "De vez en cuando tenemos que ir recordando que la naturaleza ya estaba, somos nosotros que le hemos ido tomando espacio".
SEGUIR ESCRIBIENDO
El autor ha publicado este 2026 una novela infantil ('L'última pantalla') y a finales de 2025 un álbum ilustrado ('Un talp al país dels samuráis'), pero explica que, al ser "circuitos diferentes", puede trabajar en varias cosas a la vez.
En esa línea, trabaja actualmente en nuevas novelas sobre temas que hace años que le despiertan inquietud, y con la misma premisa que 'Malaveïna': desplegar, a partir de un lugar o una figura histórica concreta, una narración que represente la historia "colectiva".