Actualizado 27/06/2007 20:45 CET

El Museo de Montserrat muestra una selección de grabados de Piranesi

BARCELONA, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Museo de Montserrat (Barcelona) reúne en una exposición 60 grabados de Giovanni Battista Piranesi y su hijo Francesco, propiedad de la Abadia de Montserrat que los adquirió en Roma a principios del siglo XX.

Las obras expuestas son una sesentena de láminas de las series 'Vistas de Roma' (1748-1778), 'Antigüedades romanas' (1756) y 'Campo de Marte' (1762), al que se suman alguna láminas de su hijo Francesco, que dan continuidad al estilo Piranesi ya en el siglo XIX.

Esta muestra inédita de los grabados de Piranesi, uno de los grandes nombres del arte del grabado, está comisariada por Artur Ramon, quien define al artista como "un hombre que sobre el papel reveló nuestro mundo visual".

La mayoría de los grabados de Piranesi, que se podrán ver en el Museo de Montserrat hasta el 30 de septiembre, fueron adquiridos en Roma entre 1917 y 1920, la misma época en la que el monasterio compró 'San Jerónimo penitente' de Caravaggio.

La colección de grabados de Montserrat, que consta de 18.400 obras, es de las más importantes de España, junto a la de la Biblioteca Nacional y la Real Academia de San Carlos de Valencia.

En la exposición en Montserrat también se puede ver el libro 'Il Campo Marzio dell'Antica Roma', un tratado esencial para comprender la defensa que hizo Piranesi de Roma en tiempos en que se discutía su supremacía en la Antigüedad.

Piranesi grabó al aguafuerte los parajes y monumentos más conocidos de la Ciudad Eterna, que sirvieron de recuerdo a los primeros turistas procedentes del norte de Europa, así como vistas en las cuales la naturaleza y la vegetación ganaban protagonismo, realizadas con una técnica en la que primaba el claroscuro.

Paralelamente a esta exposición, el espacio Pere Pruna acoge una muestra fotográfica de Lluís Casals, que se podrá visitar hasta el 4 de noviembre, que recogen las instantáneas realizadas durante los estudios radiográficos y de restauración de la imagen de la Mare de Déu de Montserrat en 2001