El secretario general de Pimec, Josep Ginesta; el presidente de Pimec Turisme, Carlos Rabaneda; el vicepresidente, Daniel Brasé, y el miembro de la sectorial Àngel Díaz - EUROPA PRESS
BARCELONA, 6 Oct. (EUROPA PRESS) -
La campaña turística de verano en Catalunya alcanzó su récord histórico tanto en número de turistas como en el gasto que han realizado estos viajeros.
Lo han explicado este martes en rueda de prensa el presidente de Pimec Turisme, Carlos Rabaneda, y el vicepresidente de la sectorial, Daniel Brasé.
Rabaneda ha destacado la necesidad de que el turismo se desconcentre y se expanda por toda Catalunya para "evitar la concentración de turistas en un lugar muy claro que es Barcelona".
"Debemos hacer crecer el precio medio, debemos hacer crecer la duración de la estancia y debemos hacer crecer la calidad de la estancia", ha dicho el presidente de la sectorial.
Para ello, ha dicho que se debe trabajar en la microsegmentación de mercados y sectores turísticos, algo que ha dicho que es "clave" para que el turismo captado sea de calidad.
MÁS GASTO
Brasé ha destacado que el gasto por turista "se ha disparado" durante el verano, y que este julio fue el que tuvo un mayor gasto de los últimos años, con 267 euros por persona y día.
Ha detallado que el crecimiento de turistas se concentró en Barcelona, donde los visitantes aumentaron un 10,1%, y en la Costa Daurada (Tarragona), con un 9,9% más, aunque las pernoctaciones pasaron de 3,05 noches en verano de 2025 a 2,98 noches durante el verano pasado.
El vicepresidente ha añadido que el turismo rural mantuvo su crecimiento y ha asegurado que "es uno de los principales éxitos" del turismo catalán, con un incremento del 16,2%, mientras que los cámpings decrecieron un 2,5% y los apartamentos turísticos un 12,7%.
CALOR
Brasé ha alertado de que el calor que ha habido durante el verano ha afectado al turismo y ha dicho que será necesario adaptar los horarios de las actividades.
Ha explicado que la restauración ha tenido "terrazas llenas, pero menos gasto" a causa del calor, que ha dificultado trabajar el exterior con normalidad.
Ha añadido que los turistas "ya no se mueven en momentos de temperaturas altas" y lo hacen a última hora de la tarde y por la noche, por lo que será necesario cambiar el paradigma de los horarios de las actividades.