Ramon Mirabet, o cómo honrar al padre cosiendo dos generaciones con el hilo universal de la sobriedad del jazz absoluto

Ramon Mirabet presenta disco
Ramon Mirabet presenta disco - PANDA ARTIST
Europa Press Catalunya
Publicado: jueves, 19 marzo 2026 12:29

BARCELONA 19 Mar. (EUROPA PRESS) -

Ramon Mirabet (Barcelona, 1985) ya le ha quitado los precintos a 'Ramon Mirabet All-Star Jazz Project - Songs I Heard', un nuevo proyecto con el que regresa a su infancia para rendir homenaje a su padre, un trabajo grabado en directo junto a los máximos exponentes del jazz contemporáneo en España.

En entrevista con Europa Press, asegura que la razón por la que ha hecho este disco es que, con 42 años y con un entorno que se encuentra en un proceso vital en el que ya tienen hijos, empieza a sentir el paso del tiempo. "Me estoy haciendo mayor. Cambia mi manera de hacer las cosas, incluso ahora con una pausa bastante inusual en mí, con reflexión en vez de ímpetu".

Ante el golpe de realidad que supone el paso del tiempo, ve el "colmillo al lobo" y empieza a pensar en las cosas que realmente quiere hacer antes de irse. Y una de ellas era un disco de jazz, "la música que mi padre más amaba y la que más escuchábamos en casa". "Nunca había hecho un disco pensando en el niño que fui".

Con este tributo a su padre, siente incluso que lo trae "de vuelto" por unos instantes, algo que consigue también gracias a la banda de la que se ha rodeado, con dos músicos que compartieron escenario con su progenitor., como son Jorge Rossi y Perico San Beat. Les propuso hacerse cargo de la batería y el saxofón, una oferta que salió "del alma" y que aceptaron en seguida.

BIENVENIDA, CLÍMAX Y HASTA LUEGO

Aunque admite que normalmente le cueta elegir el orden por el que se desarrollan los temas, Mirabet indica que en este caso lo tenía claro. Las canciones se suceden desplegándose en una play list que te da la bienvenida, "te lleva al clímax y luego te suelta", con una "curva de intensidad".

Las letras de los primeros temas son "muy terrenales" y acaban transformándose en un "punto de locura y de desear algo", redondeando un viaje espiritual que te lleva a "irte en paz".

"Para mí es un disco que trasciende lo físico. Cada historia tiene su identidad propia dentro del imaginario que componen las canciones, y todo me lleva a esos viajes que hacía con mis padres en coche con sus discos de jazz hasta los pueblecitos del sur de Francia", relata, confesando que incluso las canciones que interpretará con la banda le transportan incluso hasta su abuela, con quien escuchaba 'Three coins in the fountain' cuando ella estaba triste.

De este modo, "cada canción tiene un vínculo y trae la imagen de un recuerdo".

Haciendo este disco, asegura, ha aprendido algo que antes solo intuiía, y es que es él quien puede dominar unos temas escritos desde hace décadas, y no al revés.

Ha logrado, por tanto, no sentirse "tan pequeño", teniendo en cuenta que una cosa es "cantar una canción" y otra distinta "dominar el tempo", a lo cual le ha retado este proyecto musical.

"Quería demostrar algo y me lo he demostrado. Tenía una intuición, una inquietud dentro de mí, tenía la necesidad de saber si era capaz de hacerlo o no hacerlo", agrega, rememorando aquí cuánto le costó empezar a cantar y no hacerlo hasta pasar la veintena. "Tenía mucha vergüenza".

Dentro de una banda que ha venido a llamar 'All Star', Mirabet dice que ni de lejos se siente el Michael Jordan del quinteto. "Soy el utillero, el que tuvo la idea de juntarlos, el que se ha tenido que poner de rodillas para que Pippen y Larry Bird vinieran".

Una vez redondeado el disco, admite que en alguna ocasión ha recibido advertencias de que los puristas del jazz podrían criticarlo, teniendo en cuenta que el reside en el pop y era "un turista" en el nuevo estilo musical.

La respuesta, en cambio, ha sido hacer un disco "que tiene mucha credibilidad y que puede gustar a los acostumbrados al jazz y a los que no lo han escuchado en la vida".

SEXTO DISCO

En este su sexto disco, recupera la esencia del jazz clásico y apunta a una fecha estelar coloreada en rojo en el calendario: el 28 de noviembre.

Un trabajo que supone un punto de inflexión en su trayectoria, prestando su icónica voz a los mejores músicos de este estilo, desvelando una faceta inédita del catalán.

Un homenaje sentido a su padre cuatro años después de su muerte. Mirabet padre, trombonista y amante del jazz, está presente a lo largo de todo el trabajo.

Ramon Mirabet se acompaña de maestros del jazz contemporáneo, como Jorge Rossy (batería), Perico Sambeat (saxo), Albert Sanz (piano) y Masa Kamaguchi (contrabajo). La química entre ellos se traduce en un sonido auténtico y emocional, capaz de conectar tanto con a los amantes del jazz como con quienes simplemente buscan música sincera, sin etiquetas, sin pretensiones.

El disco ha sido grabado como los vinilos que coleccionaba su padre: todos los músicos tocando juntos y al mismo tiempo, buscando a conciencia un sonido directo, natural y cálido con microfonía y previos clásicos, sin artificios ni sobreproducción.

Cada tema se registró en apenas tres o cuatro tomas, eligiendo aquella en la que la energía colectiva alcanzaba esa magia irrepetible.

El repertorio incluye canciones que Ramon escuchaba de niño en casa con sus padres, estándares asociados a figuras como Frank Sinatra, Ray Charles, Billie Holiday, Chet Baker, Nat King Cole, Sister Rosetta Tharpe, junto a una sorprendente y personal reinterpretación de Grace de Jeff Buckley.

Contenido patrocinado