Un Tàpies "sofisticadamente político" emerge en un libro de coleccionista con 213 imágenes

Publicado 04/10/2019 9:34:38CET
'Companys1974'
'Companys1974' - ANTONI TÀPIES/ENCICLOPÈDIA ART - Archivo

Carles Guerra: "Sabía que tenía que generar una obra con un papel político"

BARCELONA, 4 Oct. (EUROPA PRESS) -

El libro de coleccionista 'Tàpies. Biografia d'un compromís', de varios autores, retrata al pintor más "sofisticadamente político" del 1943 al 2011, atravesando épocas y contextos muy diversos, ha explicado el director de la fundación que lleva su nombre, Carles Guerra, en una entrevista de Europa Press.

La obra cuenta con las aportaciones de Guerra; el presidente de la Fundació Antòni Tàpies, Xavier Antich, y de los especialistas en el pintor Flàvia Company, Manuel Guerrero, Maria Dolores Jiménez-Blanco, Albert Mercadé, Xavier Montanyà, Javier Pérez Segura, John C.Welchman y el equipo de la fundación.

La obra, editada por Enciclopèdia Art/Fundació Antoni Tàpies, consta de un libro de gran formato y un libro de estudio, e incluye 213 ilustraciones de obras de Tàpies que ponen sobre la mesa su compromiso político y refleja "una política mucho más sofisticada" que la actual.

"DOBLE DICTADURA"

Guerra ha lamentado que Tàpies hizo política bajo el Franquismo y estuvo sometido a una doble dictadura: "La obvia, que impide los contenidos políticos, y una dictadura más sutil: la que la censura que el arte moderno le imponía al autor", obligando a que su obra no incorporara contenidos descifrables.

En la obra seleccionada, Guerra destaca que se pueden apreciar garabatos difícilmente legibles con inscripciones en las que aparentemente se puede leer 'Visca Catalunya', en una época en la que el artista no estaba seguro de poderse expresar con claridad, y en la que parecía que se arrepentía de incluir estos garabatos, ya que después los emborronaba: "Creo que, como todo humano, dudaba, pero las circunstancias le impedían tener un acto de bravura".

"Tàpies sabía que tenía que generar una obra que sentía que debía tener un papel político y de compromiso, pero sabía que no lo podía hacer de una manera explícita porque se le terminaba el recorrido", ha explicado Guerra, que detalla cómo consiguió sutilmente incluir estas referencias sin expresarlas abiertamente en su obra, especialmente tras participar en 'La Caputxinada', en referencia a la primera gran protesta estudiantil en Catalunya contra el Franquismo en la Barcelona de 1966.

SIGNOS ALTERNATIVOS

En el simbolismo de su obra incluye, por ejemplo, cuatro barras, que bien pueden ser la senyera, bien los barrotes de la cárcel en la que estuvo tras 'La Caputxinada': "No hay ningún signo estable ni definitivo. Es la gran virtud de la obra de Tàpies", ya que los signos que usa siempre tienen preparado un significado alternativo, con múltiples interpretaciones para evitar que ninguno se imponga en la obra.

En la investigación para preparar este libro han aparecido documentos inéditos, como su declaración ante la policía cuando fue detenido por 'La Caputxinada', y también un documento que revela que Tàpies organizó una subasta en el Palais Gaillard de París (Francia) para recaudar fondos para las multas de aquel episodio: "Es muy importante para ver el compromiso de Tàpies", ofreciendo un relato de vida del artista.

"Tàpies era un maestro en los procesos de significación", ha asegurado Guerra, que considera que su gran virtud no era ser político, sino maestro de estos significados ambivalentes, capaces de superar la censura y cuya interpretación sigue abierta, conservando a la vez la autonomía de la obra y su propia polisemia.

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